De la «Raza» a la Hispanidad: cómo España blanqueó su pasado colonial y construyó el mito civilizador
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| De la Raza a la Hispanidad: el blanqueamiento de la historia española |
De la «Raza» a la Hispanidad
Hasta las primeras décadas del siglo XX no se hablaba de Hispanidad sino de "Raza". El día de la Hispanidad era el día de la Raza hasta mitad del siglo XX. Fue a partir de las primeras décadas del siglo XX que los españoles adoptan el discurso colonial francés y lo aplican retrospectivamente a su propia historia pasando del discurso racial supremacista al civilizador.
El revisionismo español y la leyenda Rosa de la Hispanidad nos trata de pintar la conquista de Canarias y América como una misión evangelizadora, humanista y civilizadora, cuando fue todo lo contrario, para tapar el etnocidio y el genocidio perpetrado.
Por eso la Leyenda Negra se tilda de Leyenda y se inventan la Leyenda Rosa de la Hispanidad copiada del discurso colonial francés de los siglos XIX y XX en el que la Misión Civilizadora se mezcla con la Misión Evangelizadora y se aplica retroactivamente al pasado imperial.
El pueblo español tiene cierta afición al genocidio, al etnocidio y a la imposición de la uniformidad y la asimilación por la fuerza, pero todavía no lo reconoce. Por eso se inventa historietas y falsea su propia historia.
Ya hemos dicho que hasta las primeras décadas del siglo XX se hablaba de "Raza". Vamos a retrotraernos a los Reyes Católicos y la Reconquista. España es un país fundamentalista católico y profundamente racista y lo siguió siendo durante muchos siglos y hasta hoy. Ahí tenemos la contrarreforma para demostrarlo, o los discursos sobre la esclavitud en las Cortes de Cádiz y la continuación de la esclavitud hasta 1886, el nacionalcatolicismo o la represión del referéndum catalán.
.Los españoles inventan el racismo moderno, un sistema en el que el valor del individuo se mide por el grado de melanina en su piel. Cuanto más oscuro es más ancestros moros y judíos tiene, y cuanto más clara es su piel más ancestros godos cristianos viejos tiene. Esa es la base del sistema inventado por los españoles.
La limpieza de sangre y determinadas instituciones de la monarquía hispánica contribuyeron decisivamente a la formación de categorías modernas de racialización
Pero la base religiosa del racismo va muchísimo más profundo. En el libro del Génesis, Caín ofreció «frutos de la tierra», pero Dios «no los miró con agrado», aceptando únicamente el cordero de Abel. Expulsado del Edén por matar a Abel, Caín se convirtió en el «primer campesino» del cristianismo antiguo y medieval.
Lejos de ser visto con buenos ojos, tal como ha demostrado el historiador Paul Freedman, Caín encarnaba al «campesino arquetípico»: deforme, rústico y malvado.
No fueron a arar la tierra, fueron a convertirse en señores de vasallos
Basándose en la Biblia, la cultura medieval europea consideraba a los siervos agrícolas descendientes de Cam, malditos por Noé y condenados a su condición de subordinación. Su cometido mundano les impedía desempeñar papel ideológico alguno en la dominación de los demás.
Por eso un español prefería morir de hambre a trabajar la tierra. Cuando fueron a América no fueron a coger el arado y ponerse a cultivar ellos mismos, eso se lo dejaban a los indios, a los esclavos o a los canarios. Ellos fueron a América a convertirse en señores de vasallos, a tener tierras que otros cultivaran y, a ser posible, encontrar oro o plata y poner a los indios a extraerlo.
Por eso la colonización de Argentina y del rio de la Plata fracasó por dos veces y fue tan complicada. Se murieron de hambre en medio de tierras extrafertiles porque no fueron allí ni a fundar escuelas y hospitales ni a arar la tierra. Simplemente los indios allí eran nómadas y pocos, no podían ponerlos a trabajar la tierra, algo que si consiguieron un poco más arriba remontando el rio Paraná con los indios guaraníes.
Durante la Edad Media y la transición a la Edad Moderna en Europa y América, la imagen de Caín como el campesino arquetípico se fusionó con el símbolo racista de Cam —africano negro— como el esclavo arquetípico. Ambos conceptos se unieron en Europa e influyeron en América hasta finales del siglo XIX.
A medida que la maldición de Caín y de Canaán - hijo de Cam - se racializaba gradualmente, esta dejó de asociarse a los siervos europeos para recaer sobre los africanos y los nativos americanos. Por eso se habla de razas y de castas en la América española.
España un concepto supremacista racial y religioso, no humanista, por mucho que la mala fé y la hipocresía católica se empeñe en venderla como misión evangelizadora y fraternidad.
Canarias y su encaje bíblico
Lo mismo ocurrió en Canarias. Los cronistas necesitaban colocarla dentro de la historia bíblica. Su marco intelectual era fundamentalmente judeocristiano: después del Diluvio, la humanidad se había repartido a partir de Noé y sus hijos Sem, Cam y Jafet.
Necesitaban integrar a los antiguos canarios dentro de la historia bíblica universal, pero al mismo tiempo colocarlos en una posición determinada dentro de la jerarquía cristiana del mundo. Por eso los hacen descendientes tanto de Cam (africanos) como de Jafet (europeos). Al hacerlos descendientes de Cam justifican la subordinación, y al hacerlos descendientes de Jafet la usurpación de la tierra.
"De donde parece claramente que los naturales de estas islas vinieron de África, y que son de la descendencia de Cam y Jafet, hijos de Noé (J. Abreu Galindo, 1977:30-32)"
Al relacionarlos con las tribus perdidas de Israel o con los cananeos, se justificaba la opresión y la evangelización, negando cualquier valor a sus creencias. Al fin y al cabo si eran descendientes de Canaán (hijo de Cam) eran malditos.
El sistema de castas y la posición de los canarios en América.
A partir de finales del siglo XVI, liberados de la maldición de Cam e integrados en la colonización del Nuevo Mundo, los campesinos y agricultores europeos y canarios pasaron a representar un símbolo de superioridad frente a los indígenas, pero en la América hispana siguieron manteniendo una posición de subordinación respecto a otros europeos. De hecho, a veces a los canarios se les incluía dentro de las clases pardas (mestizos e indios) para privarles de los derechos de los blancos de orilla (por debajo de los blancos criollos y los blancos peninsulares.
En la cúspide de la pirámide social estaba los blancos peninsulares, funcionarios de la corona, gobernadores, virreyes enviados desde España. Por debajo los blancos criollos descendientes de los conquistadores, con prebendas y con sus intereses alineados con los de España para conservar su posición privilegiadas respecto a las masas. Por debajo de ellos otros grupos; blancos de orilla, pardos, etc...
Es cierto que se crearon universidades, hospitales e iglesias. Pero no se crearon por humanismo sino para cubrir las necesidades de la administración española, lo mismo que los hospitales y liceos creados por Francia en Argelia o los ingleses en la India. ¿Qué a algunos individuos no blancos se les permitió su uso? Por supuesto, como los ingleses en la India o los franceses en Argelia, el colonialismo necesita formar una elite local fiel a la metrópoli que actúe como intermediaria en las políticas de control y asimilación. ¿Es la asimilación más humana? tampoco, epistemológicamente es muchísimo más violenta que otras formas de dominación colonial
Por supuesto algunas voces tratan de denunciar el sistema y visibilizar la injusticia. En el siglo XVI fue fray Bartolomé de las Casas, pero simplemente lo negamos diciendo que es una Leyenda Negra inventada por los enemigos de España aunque halla testimonios de sobra de otros historiadores coetáneos y pruebas judiciales de que lo que decía fray Bartolomé de las Casas era cierto.
Y lo mismo ocurre en Canarias con la clase política que tiene que mostrar lealtad a España para poder seguir robando y necesita negar el etnocidio y el genocidio ocurrido en Canarias, a pesar de que la realidad histórica es que tanto los pueblos del Caribe como Canarias sufrieron un autentico holocausto (palabra griega que simboliza ofrenda religiosa sacrificada por fuego).
La élite local depende de la metrópoli para su supervivencia
La América española estuvo basada en criterios religiosos de supremacía racial y no en el humanismo. Este mismo tipo de sociedad estratificada por origen es la que estudia Memmi en la Argelia Francesa, con los funcionarios franceses, pied noir argelinos y toda una gama de grupos intermedios como judíos, malteses, etc.. hasta llegar al nativo que es el verdadero dueño de la tierra pero ocupa la última posición.
Ya hemos dicho que el caciquismo es una arquitectura de poder, el brazo local del poder central. El encargado que le cuida la finca al amo. Luchan y protegen su papel de intermediarios entre la población local y el poder de la metrópoli.
Para conservar su posición social relativa todos estos grupos tienen que alinear sus intereses y lealtades a la potencia dominante que los protege con las botas de sus militares, la porra de su policía, la toga de sus jueces y les permite el manejo del presupuesto, el acceso privilegiado al exterior y a sus grandes compañías, etc... la corrupción y el caciquismo no es un error del sistema, es la base del sistema de recompensa de lealtades. Porque cuando la lealtad hacia la metrópoli falla, el acceso se niega, el privilegio se retira, la corrupción se persigue y las togas de los jueces se movilizan.
¿Te suena familiar? Porque es lo mismo que sigue ocurriendo en Canarias.

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