Canarias no es pobre: está atrapada en un modelo que la empobrece


Canarias no es pobre: está atrapada en un modelo que la empobrece (y tanto la derecha como la izquierda son cómplices)

- El mundo no funciona por intenciones, funciona a través de estructuras e incentivos, y eso es algo que los economistas saben desde hace mucho tiempo.

- En Canarias se cree que el problema es político. Que cambiando de partido se solucionan las cosas. Pero la realidad es otra. El problema no es quién gobierna, sino el modelo que unos y otros gestionan.

- El estudio del comportamiento humano muestra que la gente es manipulable mediante narrativas por varias razones psicológicas, sociales y cognitivas, y que el antídoto contra la manipulación es el conocimiento y el pensamiento crítico.

- Franz Fanon, un hombre de izquierdas, criticaba que en las colonias se trasplantan modelos europeos (socialistas, comunistas, liberales) sin reflexión y desconectados de la realidad local. Hoy diríamos que, por tener un yo débil y para evitar el terror que les produce la incertidumbre se aferran de forma dogmática a la ideología. No se preguntan si tal medida funcionará en una realidad concreta sino si se ajusta o no se ajusta al dogma que creen como verdad absoluta. Esto es mortal de necesidad en sistemas complejos como la economía o la ecología.

- El objetivo del político no es favorecer a la sociedad sino mantenerse en el poder. Solo buscará en bien común cuando el poder dentro de una sociedad esté lo suficientemente distribuido. La concentración de poder lleva a la tiranía siempre.

- Las políticas han de ser evaluadas por sus resultados y no por sus intenciones


Canarias y la trampa ideológica: cuando la oposición refuerza el sistema

En Canarias existe una idea muy extendida: que la solución a nuestros problemas pasa por “más izquierda”. Más Estado, más protección, más redistribución. Es una reacción comprensible en una sociedad que percibe desigualdad, abuso y falta de oportunidades. Pero  también es, en gran medida, un error de diagnóstico y un error estratégico de dimensiones colosales.

El problema de Canarias no es ideológico en el sentido clásico, no es izquierda contra derecha, sino estructural. Es la persistencia de un modelo MENTAL, económico y político que favorece la dependencia, el proteccionismo en una economía pequeña y la externalización de la responsabilidad. Un problema derivado de ser una colonia, es decir, un territorio sin soberanía y gobernando por instituciones políticas y económicas extractivas.

El sistema canaliza la oposición hacia formas ideológicas controlables cuando no directamente contraproducentes. Frantz Fanon, un intelectual de izquierdas anticolonial, escribió en "Los Condenados de la Tierra" que en las colonias se trasplantan modelos europeos (socialistas, comunistas, liberales) sin reflexión, desconectados de la realidad local, en donde élites políticas colonizadas pueden acabar actuando como intermediarias entre la metrópoli y la población. 

"el colonialismo, para lograr sus fines, utilizó los medios más clásicos: múltiples arrestos, propaganda racista intertribal y creación de un partido con los elementos des organizados del lumpen-proletariat. ese partido, llamado de los desheredados de Madagascar (P.A.d.e.S.M.) daría a la autoridad colonial, con sus provocaciones decisivas, el pre texto legal para el mantenimiento del orden."  

Y es que lo primero que hace la metrópoli en una colonia es crear una partido comunista, por algo será.  Y no, no es que la metrópoli sea tonta, todo lo contrario, sabe perfectamente lo que está haciendo y por qué lo hace.

Canarias está atrapada en un modelo mental y económico incompatible con el desarrollo de economías pequeñas abiertas, tanto por parte de los que gobiernan a favor de España como de los que se postulan como alternativa de izquierdas, porque en el fondo, estructuralmente, defienden el mismo modelo pero pintado de colores diferentes.

Javier Milei dijo que “Pensaba que ser de izquierda era un problema mental. La evidencia empírica es tan abrumadora que nunca ha funcionado en ningún lugar, y aun así se negaban a aceptarlo". Y es que el mundo no funciona por buenas intenciones, funciona a través de estructuras e incentivos, y eso es algo que los economistas saben desde hace mucho tiempo. 

La izquierda en Canarias no quiere un cambio de modelo, quiere quitar a los otros para gobernar ella esa mismo modelo, como te explicaré a continuación. Y ahí está el error. Y es que en cada generación hay un selecto grupo de idiotas convencidos de que el fracaso del colectivismo se debió a que no lo dirigieron ellos.


Más allá de izquierda y derecha: la ignorancia que bloquea el desarrollo

Canarias es, desde el punto de vista económico, una economía pequeña e insular y esto implica una serie de realidades ineludibles. Tiene un mercado interno limitado y depende del exterior para crecer. En este tipo de economías, la historia económica es clara: aquellas que se abren al mundo prosperan, aquellas que se cierran sobre sí mismas fracasan. Ejemplos hay de sobra, incluso dentro de la propia historia económica de estas islas. 

A lo largo de la historia, economías insulares fueron capaces de construir hasta imperios, como la Republica de Venecia. Las que triunfaron entendieron algo fundamental, su mercado no está dentro, está fuera. Ese es el modelo offshore del que algunos hablan, es es el modelo PTU en lugar de Región Ultraperiférica. Pero para que ese modelo funcione no hace falta solo exportar algo, también hace falta finanzas y marina mercante, entre otras cosas. Porque si no volveremos a cometer el mismo error que hemos cometido siempre, que cometimos con los vinos en el siglo XVI, que cometimos con el plátano y el tomate y que estamos cometiendo con el turismo; dejar el transporte y la comercialización en manos de otros. 

Comercio internacional, finanzas y marina mercante van de la mano. Sin un banco que te habrá una carta de crédito poco vas a comerciar. Sin un marco jurídico y fiscal adecuado pocos barcos vas a tener bajo tu bandera y pocas empresas vas a tener domiciliadas. Y me refiero empresas de verdad y no de juguete como en la ZEC (que solo sirve si eres capaz de combinarla con Propiedad Intelectual en Chipre o Malta, dejando en Canarias lo mínimo, pero de esto te hablo otro día).

El modelo canario tiene un problema estructural, y es que en economías pequeñas, proteger el mercado interno no genera desarrollo, genera captura. Es decir, empresas que sobreviven sin competir, élites que viven del acceso al BOE y estructuras que priorizan la estabilidad sobre la innovación porque la innovación mueve la silla y el acceso al BOE necesita de mantener equilibrios de poder y acceso. Esto no es una anomalía de Canarias, es la consecuencia lógica del modelo que han implementado para cuidarle la fina y los intereses al amo de Madrid.

Y la explicación no está en la ciencias económicas sino en las ciencias políticas. Este tipo de modelos protege a la oligarquía local y a los intereses de la metrópoli en la colonia, mientras perjudica a la población local a la que priva de oportunidades. ¿Entendihte bobilín?

El gran engaño en Canarias: cambiar de gobierno sin cambiar el modelo

Ese modelo proteccionista que protege a las elites locales y mantiene los equilibrios de poder es el que han implementado en Latinoamérica durante la mayor parte del siglo XX y XXI y la razón por la que el mayor beneficiado de la globalización no fue Latinoamérica sino Asia, que optó por un modelo distinto de apertura y exportador como el de Singapur, Taiwán o la propia China mientras Latinoamérica sigue siendo un desastre. 

A pesar de esta realidad, Canarias lleva décadas atrapada en un modelo que no funciona pero que seguimos aplicando. Un modelo que combina proteccionismo, dependencia de subvenciones, baja productividad y escasa diversificación. Y la izquierda no quiere cambiar ese modelo, quiere gobernarlo ella "nacionalizándolo". Una política “importada” que no transforma la estructura colonial, sino que la gestiona.

Y es que en Canarias da igual que gobierne la izquierda o la derecha, los problemas son los mismos, porque lo único que hacen es malgestionar lo que Madrid les deja hacer. Y es que Canarias tiene una cosa mal llamada "autonomía" cuando no lo es. Porque autonomía, en el sentido que le da la ONU, implica tener cierto grado de una soberanía que Canarias no tiene. Y si te crees que no eres una colonia porque mandas tú metiendo el voto en la urna, quien se lo quiera creer que se lo crea.

¿Y dónde encaja aquí la izquierda? Pues el problema está en que las diversas corrientes de la izquierda canaria no luchan contra ese modelo sino que lo refuerzan priorizando la redistribución sobre la creación de riqueza, demonizando las finanzas, desconfiando de la apertura económica y promoviendo marcos mentales de protección y dependencia. 

En una economía grande como China o Estados Unidos, con un enorme mercado interior, esto puede ser debatible, pero en una economía pequeña y colonial, no es solo un disparate, es volarte directamente la cabeza. Y es que las medidas en las que se basa el colonialismo; proteccionismo, mercado cautivo, explotación de monocultivo o recursos naturales, extracción de valor dejando en las colonias las actividades de bajo valor añadido y llevando a la metrópoli las de alto valor, etc... son las propias de ese modelo proteccionista, pero nacionalizado, que propone la izquierda. Es decir, en Canarias la derecha y la izquierda, ambas defiende precisamente las políticas y las medidas que nos hacen colonia. Dame veneno que me quiero morir. 

Pero Milei va mas allá y afirma que "lo que descubrí es que ser de izquierda es una enfermedad del alma. La izquierda está construida sobre la envidia, el odio, el resentimiento y el trato desigual ante la ley. Son muy violentos y, como no tienen forma ni argumentos para responder, recurren a la violencia física.”. Ya sabemos que en este país clavo que destaca martillazo, tanto por unos como por otros. Y es que la envidia es mala y destructiva. Los de arriba tienen sus demonios, los de abajo también, lo único que no son los mismos. Pero ya sabemos que en la colonia el no ser menos que tu compatriota es el último refugio de la autoestima,  "quede yo tuerto si tu te quedas ciego", y la mejor manera de construir un país lisiado mental, emocional y psicológicamente. O como decían los antiguos canarios, "con la cabeza llena de orines".

La izquierda en Canarias: ¿alternativa real o parte del problema?

Ningún movimiento emancipatorio o soberanista es compatible con el progresismo woke, y precisamente los espacios políticos/activismo social soberanistas/independentistas en Canarias están lobotomizados por el pensamiento woke. La aplicación de sus principios sin discusión tienen una praxis contrarevolucionaria. Por ejemplo, la libre circulación de personas, uno de sus mantras. Y es que podemos tener todas las buenas intenciones que queramos, pero las políticas no se evalúan por sus intenciones sino por sus resultados.

La canariedad que presenta el colonialismo, en palabras del Dr. Ignacio Reyes, es "una canariedad cosmopolita, tricontinental, volcada hacia el exterior" porque lo que les interesa es "seguir promocionado una sociedad escindida de su pasado", es decir, diluida de sus raíces y desconectada de su historia. No solo de su pasado amazigh sino de su pasado en general, que no conoce ni entiende. Esa es la misma idea de canariedad que defiende la izquierda woke. 

Las pajas mentales y las contradicciones de esa izquierda woke son del tamaño del Teide. si defiendes una Canarias cosmopolita, tricontinental y volcada al exterior, deberías defender la globalización,.. pero no, ellos ven en la globalización al enemigo. Culpan a la globalización porque todavía no se han dado cuenta de que a Canarias la desglobalizaron quitándole los Puertos Francos y obligándola a entrar en la UE a punta de pistola y bajo a menaza de aplicación del art 155 de la Constitución que suprime la "autonomía". Y también habría que preguntarles, por qué la primera globalización, la que ocurrió a finales del XIX y principios del XX fue la época dorada de Canarias y está segunda ha sido la ruina social por habernos desglobalizados.

Canarias debería ser cosmopolita, tricontinental y volcada al exterior en lo económico y volcada al interior en lo cultural y espiritual, siendo conocedor y consciente de su pasado - de los valores filosóficos y espirituales de su propia cultura ancestral, que la mayoría desconoce y ni siquiera se molesta en buscar - y de su individualidad como forma de aportar a la cultura universal. Pero Canarias hace precisamente todo lo contrario, quiere mirar hacia el interior económicamente, mientras que culturalmente mira al exterior diciéndose tricontinental y cosmopolita al tiempo que ultraperiférico e intergaláctico... quien te entienda que te compre. Es decir una colonia en lo económico al tiempo que les destruyo el alma la hacerlos renunciar a lo suyo para que se conviertan en la copia barata, en la caricatura de lo que no son para se pongan a cultivar culturas ajenas abandonado la propia.

Y es que ya lo sugirió Cheik Anta Diop, cultivar tu cultura no es cerrarte a lo exterior, tampoco es no incorporar lo que te pueda aportar de otras culturas, es desarrollar tu individualidad, tu cultura para aportar a lo universal. Entre nuestros primos los tuareg, ser un hombre universal es aquel que es capaz de entender e interactuar con otras culturas, pero sin perder la suya. 

Canarias quedó atrapada en la dependencia económica y cultural

En Canarias el problema es estructural, político, económico y cultural, y tiene que ver con algo más mucho más profundo: la dependencia frente a la creación de valorY es aquí donde la ideología woke mal entendida se manifiesta en toda su toxicidad. No solo se manifiesta en victimismo y dependencia, sino que te dice que renuncies a lo tuyo y adoptes cualquier idea o machangada que venga de fuera. Además trata de controlar con culpa, vergüenza, forzando la obediencia, restringiendo la libertad y el libre pensamiento para imponer su dogma como Verdad Absoluta, algo que ya Karl Popper avisó que hacían y necesitaban todos los totalitarismos. Es decir, hacen lo mismo que ha hecho tradicionalmente la Iglesia Católica y la Inquisición, el fascismo o el comunismo. Si es que está todo inventado, solo cambian  las formas.

Y es que el wokeismo, el fascismo y el comunismo son todos movimientos de izquierdas. si le pudieras preguntar a Benito Mussolini si es un hombre de izquierdas te diría que sí, y el partido Nazi es Nacional Socialismo. Dicho de otra forma, tanto el wokeismo, como el fascismo, el socialismo o el comunismo son ideologías colectivistas que necesitan apoderarse de la Verdad Absoluta y acallar las criticas y la oposición como cualquier dictadura.

La izquierda, la igual que la Iglesia Católica, trata de controlar y dominar imponiendo una moral de esclavos. La necesidad de ser percibido como bueno y la no confrontación no son solo hábitos sociales, también es para muchos una estrategia de supervivencia en su infancia y una estrategia de supervivencia en contextos coloniales u opresivos. La necesidad de ser percibido como bueno, en base a una moral y unos valores impuestos, te hace manipulable mediante la culpa y la vergüenza... Y el aislamiento social.

El afucharse, el no buscar la confrontación con el dominador, el mentir, las estrategias pasivo-agresivas frente a quien puede más que tú, son estrategias de supervivencia comunes en sociedades coloniales. Albert Memmi en "Retrato del Colonizador y el Colonizado" describió todos esos cuadros psicológicos propios de sociedades coloniales, los mismos que puedes ver en Canarias.

La filosofía de los antiguos canarios era muy distinta, era una sociedad basada en el honor y el honor tiene dos componentes; el individual y el colectivo. Era una sociedad basada en la responsabilidad individual y el mérito, y esa era la diferencia entre un noble y un plebeyo. La individualidad era uno de los tres pilares de la espiritualidad y la filosofía nativa - siendo los otros dos la intencionalidad y la determinación - pero esto no significaba olvidar lo colectivo o tu responsabilidad hacia lo colectivo, lo que fomentaba la cohesión social, la misma que el wokeismo destruye como mecanismo de mantenerse en el poder.

Un empresario no necesita pobres, porque vende bienes y servicios, sino gente con el suficiente poder adquisitivo para comprárselos. Necesita gente que consuma más y mejor. El político, en cambio, sí necesita pobres. No vende bienes ni servicios, vende ilusiones. Y un pobre con hambre se ilusiona mucho más fácilmente que un individuo empoderado que no necesita ayuda para nada. Ya lo dijo Hugo Chávez en su día ""Usted no ha entendido la revolución. La revolución se trata de mantener a los pobres, pobres, pero con esperanza, porque los pobres son los que votan por nosotros, los pobres son los que nos dan el poder, no los podemos sacar a la clase media porque dejan de ser pobres y pasan a ser nuestros enemigos..."

Espero que ya entiendas por qué la izquierda es la trampa y no la salida en Canarias,...

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Comentarios

  1. Exactamente. Y esta situación tan lamentable origina situaciones como las de los cómicos de Nueva Canarias, nacionalistas pero sirvientes del saharaui y de los inmigrantes en general. Al final, en los partidos políticos no hay gente con esa claridad estratégica para intentar cambiar el rumbo del País sino gandules en busca de puestos de personal eventual e interinidades en las Administraciones utilizando la organización.

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