Manifiesto del grupo Doble "i"

Me han pedido que publique este manifiesto del grupo Doble i, lo cual hago gustoso



En la Nación Canaria a 18 de Mayo del 2011


Llegan las elecciones y dentro del campo independentista siempre se repite la misma historia. Todo el mundo anhela ilusionarse con un proyecto y avanzar juntos hacia la unidad, de que esta vez sea la definitiva. Pero eso nunca se produce.

En el fondo todos y cada uno de nosotros tenemos la solución para Canarias, para unos es hacer la revolución proletaria, para otros es recuperar las siglas del PNC (como si por arte de magia nos llevase automáticamente a la independencia), otros quieren provocar un giro soberanista en Coalición Canaria y los más ingenuos apoyan a Nueva Canarias y sus alianzas. Unos quieren sacar octavillas con una multicopista en la era de internet y las redes sociales, otros buscan ganarse a la burguesía. Incluso algunos quieren armar al pueblo, mientras que otros sueñan con una elite intelectual que dirija al pueblo hacia su libertad por la mera acción del pensamiento.

Unos se dedican a contar batallitas pasadas, otros a repetir el consabido “no hay nada que hacer” o aquello de “si tuviéramos un líder” esperando a que venga “alguien” a solucionar el problema. Los mas se dedican a reunirse a socializar pero sin agenda y sin resultados. Todo el mundo cree que sabe lo que hay que hacer pero nadie hace nada. Cualquier escusa es buena para justificar la inacción.

Llevan décadas haciendo lo mismo y con el mismo resultado. Nulo, cero, nada. Pero siguen empeñados en sus dinámicas obsoletas, contraproducentes y absurdas. Las razones del bloqueo pueden ser múltiples. Unos tratan de dirigir y monopolizar la causa. Otros tienen un desmedido afán de protagonismo. Unos se dan cuenta de que no actuaron cuando debieron hacerlo y ahora ven que otros se le adelantan. Otros sacan los derechos históricos de sus organizaciones sin darse cuenta que el único derecho histórico que importa es el del pueblo canario a su libertad. Pero en realidad la razón última del bloqueo es la resistencia al cambio. En el fondo no quieren cambiar. Tienen miedo a decidirse a dar el paso. Les asusta salir de la marginalidad. Les asusta perder el control.

Tenemos que entender que estos comportamientos bloqueadores pasan en todos los grupos humanos ante situaciones de cambio. Están perfectamente estudiados. Uno de los comportamientos de bloqueo es el ataque, bien el ataque directo o bien el ataque indirecto de actitudes tales como criticar las acciones de los otros, expresar enojo sin decir nada, presionar a la gente demasiado, tomar distancia ante los fallos de los demás, “no hay nada que hacer” … y así hasta 100 conductas perfectamente estudiadas[1].

Otra forma de bloquear es camuflandonos, es decir no le decimos al otro lo que pensamos con sinceridad, evitamos el conflicto, decimos una cosa y hacemos otra o, peor aún, no hacemos nada. Por último también se puede bloquear mediante la falta de implicación y la falta de compromiso. No actúo, no me comprometo. Si la cosa sale bien me subo al carro y me pongo la medalla, si sale mal no me he mojado. No asumo riesgos. Es la táctica de lo que se conoce como “el trepa”.

En todo grupo siempre hay gente que quiere cambiar las cosas y gente que se dedica a bloquear el trabajo de los demás. Personajes que se dedican a bloquear porque les asusta el cambio, porque quiere dirigirlo y monopolizarlo, o por la razón que fuese. Todo el mundo anhela avanzar pero siempre salen estos personajes y todo el mundo se desilusiona y desmoraliza porque ve peleas y no ve unidad. En todas las elecciones se repite la misma farsa, el mismo circo.

Hoy por hoy esos personajes son una carga para el independentismo. No aportan nada, no solucionan nada. Siguen presos de sus dinámicas obsoletas, no suman nada, no aportan en positivo. Simplemente ignorémoslos y sigamos nuestro camino. Tenemos que darnos cuenta que esos personajes solo tienen la importancia que nosotros le demos.

Einstein decía que locura era repetir lo mismo una y otra vez y esperar un resultado distinto. No podemos permitir que comportamientos anclados en el pasado y que no nos han llevado a ningún sitio nos lastren. Ya nos han frenado durante mucho tiempo, durante demasiado tiempo. Pongámonos en marcha. Se acabó el carbón también para ellos.

Cuando se quiere cambiar las cosas hay que actuar, hay que construir equipos y coordinar estrategias, pero sobre todo hay que ofrecer una visión para dejar que todos y cada uno de nosotros seamos capaces de ejercer nuestro propio liderazgo tomando iniciativas que ayuden a alcanzar ese fin común. Eso es aportar en positivo, esa es la esencia última del verdadero liderazgo.

Consideramos que pedir a las bases independentistas la abstención o el voto nulo ES UNA FALTA DE RESPETO HACIA EL TRABAJO Y EL ESFUERZO DE LAS NUEVAS GENERACIONES.

Las juventudes, militantes, simpatizantes y colaboradores están ilusionados con el nuevo proyecto, independientemente del resultado electoral. Están apostando por nuevas vías. Se ha dado un salto cualitativo  y cuantitativo muy importante en el discurso y la organización. También se han cometido errores, sin duda, pero solo el que trabaja tiene derecho a equivocarse. Aprenderemos de ellos, mejoraremos.

Hablamos de cambiar a Coalición, a Canarias y el futuro de esta tierra, pero somos incapaces de cambiar nosotros mismos. En este momento histórico lo de menos es el resultado del domingo. Lo de más es premiar el esfuerzo organizativo, el trabajo realizado, la iniciativa y la ilusión de la gente que ha trabajado en torno a ANC.

Ahora es el momento de empujar y de que todos arrimemos el hombro. Ha comenzado una nueva etapa. No es el principio del fin, es el fin del principio.


[1] Por ejemplo el bloqueo y el ataque llegan al extremo de criticar nuestro video “La Canarias que no se rinde” porque aparece el atentado a Cubillo, sin entender que dicho video no reivindica la figura de nadie sino que denuncia un acto de terrorismo de Estado cometido por España a fin de que las nuevas generaciones conozcan su historia.