La Maldicion del Petroleo (I)

Para muchos los recursos naturales son una bendición, pero para otros son una maldición. El descubrimiento de recursos naturales en un país trae aparejado una serie de problemas económicos que hay que manejar. En Canarias debemos añadir al análisis los problemas derivados de nuestra realidad geográfica, es decir un territorio frágil, fragmentado y con super población.

Al hecho de que regiones y países con abundancia de materias primas tienden a tener menos crecimiento económico y peores resultados de desarrollo que países con menos recursos naturales se le denomina “maldición de los recursos naturales” o “paradoja de la abundancia”. Esto es significativamente grave en el caso de recursos no renovables y provinientes de una sola fuente, como hidrocarburos o recursos minerales.

La maldición de los recursos en el Delta del Rio Niger, donde los golpes de Estado son frecuentes y los derrames de petróleo se producen cada pocos días

La “Maldición de los recursos naturales” ocurre por una serie de factores entre los que se incluyen factores económicos y sociales. Entre los factores económicos esta la volatilidad de los ingresos derivados de los cambios de precio de las materias primas en los mercados globales, el “Mal Holandes”, volatilidad de los ingresos derivados de variaciones en el tipo de cambio entre la moneda local y la moneda en la que se paga la materia prima o la falta de diversificación.

Analicémoslos uno a uno

Volatilidad de los ingresos derivados de los cambios de precio de las materias primas.

Texas ha desarrollado una industria petroquímica y química (PQQ) importante que suaviza la volatilidad de los ingresos públicos. El alza en el precio del petróleo afecta positivamente a la industria extractora y negativamente a la industria PQQ y viceversa. Vemos por tanto que en Canarias no es solo que podemos desarrollar un sector PQQ, es que es una necesidad para tener una economía equilibrada.

Mal Holandés

El mal holandés es la disminución en la competitividad de los otros sectores de la economía al incrementarse los precios por una apreciación de la divisa o por una inflación causada por los ingresos provenientes de la materia prima. Al estar Canarias en la zona Euro no es concebible un aumento de la divisa pero si un incremento substancial de la inflación. El incremento de la inflación en Canarias no solo afectaría a la cesta de la compra, sino que encarecería aun más a Canarias como destino turístico con respecto a destinos del área dólar, restándole aun más competitividad en precio, lo que se traduciría en menores pernoctaciones. Es por tanto primordial para Canarias el tener los medios para evitar dicha inflación y gestionar adecuadamente su economía.

Volatilidad de los ingresos derivados de variaciones en el tipo de cambio entre la moneda local y la moneda en la que se paga la materia prima

En Canarias la moneda es el Euro pero los hidrocarburos y sus derivados se pagan en dólares, por tanto existe un riesgo de tipo de cambio que ha de ser gestionado a nivel macro y microeconómico.

Falta de diversificación economica y efecto expulsión de otros sectores

La simple extracción de recursos naturales tiende a proveer de grandes ingresos financieros pero suele crear pocos puestos de trabajo y tiende a operar en enclaves aislados. Las autoridades a la luz de la alta rentabilidad de la extracción de los recursos naturales, pueden negar o retrasar en la necesidad de diversificar y expandir la economía a otros sectores. Debido a que los recursos naturales son de naturaleza limitada y agotables, el aprovechar los recursos financieros que generan para diversificar la economía del país en otras actividades sostenibles a largo plazo es primordial. La autoridades pueden intentar buscar esa diversificación mediante grandes obras publicas que menudo son mal gestionadas o están mal dirigidas.

Otras oportunidades productivas no consiguen financiación ya que todos los recursos van dirigidos al sector de los recursos naturales y la economía se desequilibra. Eso es lo que ha pasado por ejemplo en Canarias con el turismo y la construcción.

Hay países que han sabido evitar y gestionar correctamente todos estos retos a los que ahora se enfrenta Canarias, por ejemplo Noruega. Noruega se quedo fuera de la OPEC y decidió mantener sus precios internos de energía en línea con los precios internacionales e invertir los ingresos del petróleo adecuada y sabiamente. El gobierno Noruego estableció su propia compañía petrolera, Statoil y le concedió licencia de exploración y producción a las compañías noruegas Norsk Hydro y Saga Petroleum.

PIB por habitante y Recursos naturales por habitante. Solamente Noruega y Canadá han conseguido un PIB por habitante superior a 20.000USD teniendo mas de 30.000 de Recursos Naturales por habitante. Esto es así por las fuertes medidas anticorrupción y pro gobernanza adoptadas

Además de establecer una política monetaria, fiscal e industrial solida y adecuada. Con los ingresos del petróleo impulso la industrialización especializada del país y estableció un fondo soberano para preservar la riqueza para las generaciones futuras cuando el petróleo se agote. Ese fondo soberano es a día de hoy el “Government Pension Fund – Global”, gestionado por el Norges Bank Investment Management (NBIM) y que es el mayor fondo de pensiones de Europa y el segundo mayor fondo de pensiones del mundo.

El desarrollo industrial de cualquier país necesita de una planificación y un “proteccionismo” inicial. Esto es especialmente en el caso de una isla, porque son medios fragmentados y frágiles. El caso de Singapur o de Taiwán son ejemplos de ello. Si además queremos hacerlo siendo conscientes con nuestro medio ambiente y siendo lo más eficiente posible en el uso de los recursos, el proceso necesitara de una cuidadosa planificación. Si no lo hacemos así Canarias sería la única nación del mundo que teniendo los recursos y el capital para desarrollar una industria propia no lo aprovechase y se la regalase a extranjeros.

Canarias actualmente está dentro de la Unión Europea y dentro de España. En el caso de que se cree un fondo soberano, de acuerdo a la libre circulación de personas, cualquier español o europeo puede empadronarse en Canarias y beneficiarse de ese fondo a nuestra costa. Además debido a la libre circulación de capitales no hay nada que impida a una empresa alemana o española el venir e instalarse aquí, con lo cual el gobierno canario no podrá hacer nada para evitar que nos quiten nuestro futuro y nuestro mercado delante de nuestras propias narices.

¿Esta Canarias preparada para afrontar estos retos y gestionar correctamente las políticas adecuadas como en el caso de Noruega? La respuesta es rotundamente no. Canarias no puede desarrollar una política industrial y económica propia, no tiene las competencias para ello. Canarias no puede aspirar a explotar sus recursos, desarrollar su industria y a evitar el mal holandés manteniendo su estatus jurídico actual, y España lo sabe.

Bajo el estatus jurídico actual Canarias se verá obligada a elegir entre desarrollar una industria propia creando una inflación que nos destrozara o conformarse con las migajas renunciado a desarrollar su industria y dejando que Repsol se lleve el gas y el petróleo a Cataluña o Andalucía, creando la riqueza y la actividad económica allí. Ambas elecciones son malas para nosotros.

Además para que podamos diversificar realmente la economía deberemos usar esos recursos financieros para industrializarnos y aprovechar la actividad generadas para crear empresas que puedan competir en los mercados mundiales y expandirse necesitamos una política exterior propia no supeditada a los intereses de Cataluña, Madrid o Andalucía. Sin posibilidad de realizar política exterior ni siquiera en África, esto es imposible. Además manteniendo nuestro estatus jurídico actual, España puede cortar de lleno nuestra industrialización, por ejemplo no otorgándonos derechos de emisión de CO2.

La única solución para que LOS CANARIOS Y NUESTROS HIJOS puedan aprovechar la riqueza de nuestros recursos naturales y la industrialización sin caer en el “mal holandés” es cambiar su régimen jurídico actual con España y con la Unión Europea.

La independencia o la modificación de nuestra relación con España y Europa, deja de ser una opción de “sentimiento” para pasar a ser una opción de pura lógica económica, de supervivencia y de defensa de nuestros intereses.