lunes, 7 de noviembre de 2011

Mi recomendación para el 20-N

En las próximas elecciones del 20-N está todo el pescado vendido. Seguiremos siendo una colonia en el corto plazo gobierne el PSOE o el PP.  La única incógnita por desvelar es el tamaño de la mayoria absoluta del PP y del descalabro electoral del PSOE. Pero quien se juega su superviviencia - y va a perder la partida - es CC.

Los nacionalinsularistas han jugado a medianeros de la finca durante décadas. No han buscando construir una nación sino la "gestión del independentismo" a cambio de prebendas para los caciques, es decir, un nacionalismo presupuestario para contener al independentismo y que ha bloqueado la evolución de la conciencia nacional y las dinamicas que permiten la construcción de un proyecto país.   

Ya lo advertia Fanon en 1961, es falso nacionalismo es un freno a la construccion nacional y trata de generar una clase de manumisos
Hagamos lo que hagamos no vamos a poder cambiar la amplísima mayoría absoluta del PP en Madrid. Tampoco se va a sacar grupo parlamentario propio con los 1-2 diputados que le dan a CC las encuestas.  Ya no hay "voto util" porque no ganamos nada apoyandolos.  

Solo podemos rentabilizar estas elecciones dando un severo voto de castigo a CC-NC y despejando el camino para una necesaria refundación soberanista. Pîensalo. No tenemos nada que perder.

Ya no nos fiamos de ellos porque se lo han ganado a pulso. Porque nos han dado todas y cada una de las razones para no hacerlo. Los independentistas hemos servido para hacerles el trabajo sucio y pegarles los carteles en muchas ocasiones. Hemos recibido como pago unicamente la traición sistemática.  Ahora tenemos la oportunidad historica de "devolverles el favor" y propiciar de esta forma un cambio real en Canarias.

Dentro de CC hay dos faciones enfrentadas fagocitandose mutuamente, los paulinistas por un lado y los nacionalinsularistas por otro. No nos compliquemos. En realidad no merece la pena apoyar a ninguno de los dos. Dejemos que se hundan.


Los nacionalinsularistas son los herederos del caciquismo decimonónico y franquista. Los caciques mandaban a sus representantes a Madrid para apoyar a quien tocase a cambio de conservar el poder.

Votarlos en Tenerife es apoyar a los españolistas de recio abolengo, con Ana Oramas, Ricardo Melchior y Antonio Castro Cordobez a la cabeza. Votarlos en Las Palmas es darle un balón de oxigeno a Román y sus compinches pseudoecologistas del ladrillo y la corrupción que han urbanizado la Vega de Telde y han querido urbanizar la Vega de Galdar. 

Asi que mejor que votarlos, los botamos a la basura, ¿Que les parece?



La abstencion es, esta vez, la mejor opción. No se trata de intentar rentabilizarla sino de deslegitimizar el resultado de las urnas - sea cual sea - y deslegitimizar un sistema en donde no nos sentimos representados. No ir a votar para que se den cuenta de que no estamos de acuerdo con ellos y que no nos representan. Es tan facil como quedarte en casa.