En Canarias la hormigonera no entiende ni de izquierdas ni de derechas


- En Canarias el caciquismo no entiende de izquierdas ni de derechas. Coalición Canaria y Nueva Canarias administran el mismo modelo basado en turismo masivo, hormigón y dependencia económica.
Ecoisla o ecoestafa: el desarrollismo verde en Gran Canaria, greenwashing y hormigón.
- Un análisis sobre la Ecoisla, el greenwashing político y la izquierda colonial desde Fanon.

Nueva Canarias y Coalición Canaria: el mismo modelo con distinto discurso

En Canarias existe una gran mentira política que mucha gente todavía se cree. Creen que hay una diferencia real de modelo entre la derecha y la izquierda canaria. No la hay. Lo que existe es una disputa por administrar el mismo sistema.

El ejemplo más evidente lo tenemos en los dos grandes cabildos insulares. En Tenerife, gobernado históricamente por Coalición Canaria, tenemos la hormigonera clásica: turismo masivo, carreteras, urbanización, puertos vacíos, expansión inmobiliaria y crecimiento infinito basado en el cemento y la dependencia exterior.

Y en Gran Canaria, gobernada durante años por Nueva Canarias, tenemos exactamente lo mismo… pero pintado de verde. 

Porque detrás del discurso “eco-isla” de Nueva Canaria, de la sostenibilidad y del buenismo solidario lo único que hay es hipocresía y marketing institucional. Las políticas son las mismas que las de "la derecha" en Tenerife; tren al sur, molinos y parques eólicos industriales, mas hoteles, mas carreteras, más turismo, más hormigón,... solo que en Gran Canaria el destrozo y el intento de saqueo a nuestro patrimonio natural es aún mayor...

Mientras la ciudadanía protesta en las calles contra la masificación turística, Nueva Canarias aprobaba prácticamente doblar el numero de turistas en Gran Canaria. El Plan Insular de Ordenación (PIO) aprobado en el Cabildo en el año 2022 autorizaba 129.000 nuevas camas turísticas adicionales. Para poner en contexto esa cifra, a día de hoy, en mayo de 2026, las cifras oficiales del ISTAC (Instituto Canario de Estadística) indican que Gran Canaria cuenta con un total aproximado de 113.000 a 115.000 plazas turísticas regladas (sumando hoteles y apartamentos). Es decir, Nueva Canarias propone mas que doblar el turismo en Gran Canaria que, por lo visto, les parecía poco...

La hormigonera verde y el fraude de la eco-isla

La famosa “Ecoisla” de Morales en Gran Canaria se ha convertido en un ejercicio de greenwashing institucional. Vendían sostenibilidad mientras esquilmaban y saqueaban el territorio profundizando el mismo modelo de sobreexplotación territorial y dependencia económica. En Tenerife la hormigonera va sin maquillaje. En Gran Canaria la hormigonera lleva una pegatina verde.

Afortunadamente la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de anular el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria, le ha parado los pies a la banda de Morales y de Román. Una sentencia analizada por InfoNorteDigital que nos cuenta que el Cabildo tramitó y aprobó el principal documento territorial de la isla utilizando un marco normativo prácticamente derogado e ignorando la Ley del Suelo de Canarias de 2017. Es decir, impulsó el saqueo del nuevo modelo territorial para Gran Canaria apoyándose en directrices obsoletas y superadas jurídicamente.

Pero aunque le hayan parado los pies, gran parte del destrozo y el saqueo ya está hecho. Y si no date un paseo por el barranco de Arguineguín. Que por cierto, tardaran al menos 30 años en recuperar el agua que han dejado perder. Y ahora haz las cuentas de la eficiencia energética y sostenible del proyecto si quieres, ese megaproyecto no lo rentabilizas nunca, ni económica ni ecológicamente.

La estafa de Morales y Nueva Canarias en materia energética es de órdago. En lugar de un modelo democrático, descentralizado y adaptado a la realidad insular, el talibanismo climático de Morales lo que esconde es una estrategia diseñada y profundamente centralizada al servicio de grandes operadores energéticos españoles. 

Detrás del lenguaje verde aparecen "grandes parques eólicos y fotovoltaicos; nuevas líneas de evacuación eléctrica; ocupación masiva de suelo rústico; y la colonización de barrancos y espacios naturales de enorme valor paisajístico y ecológico." Y para muestra un botón, ahí están los casos del Barranco de Arguineguín, con las presas de Chira, Soria y Las Niñas. El Barranco Grande (Tejeda-La Aldea ) y Agaete. Todos en la agenda del plan de Morales para beneficio de los intereses de España en Canarias y los bolsillos de Nueva Canarias.

Lo mismo ocurre con el famoso tren del sur en ambas islas. No representa ningún cambio de modelo. Representa exactamente el mismo modelo desarrollista y dependiente, solo que en Tenerife parte del plan oculto de la "isla jardín" desarrollado por arquitectos japoneses en los años 70-80 -fíjate si ha llovido y si está obsoleto - y en Gran Canaria como parte de esa supuesta "ecoisla" envuelto en lenguaje climático y sostenible pero sin enfrentar, en ninguno de los dos casos el problema real. La necesidad de una Ley de Residencia que frene la saturación demográfica de unas islas que han superado y en mucho su capacidad de carga. 

Fanon y la izquierda colonial

En Canarias el problema no es el color político. El problema es que todos viven del mismo modelo. Unos lo gestionan con retórica empresarial y otros con retórica ecologista. Pero el resultado final es prácticamente idéntico.

Y es que el caciquismo canario nunca entendió de izquierdas o derechas. El caciquismo entiende de redes clientelares, subvenciones, contratos, recalificaciones, obras públicas, fondos europeos y control institucional. Uno y otros representas exactamente el mismo modelo desarrollista y dependiente, solo que envuelto en lenguaje woke climático, solidaridad y sostenibilidad. Porque la izquierda canaria no quiere transformar el sistema. Quiere gestionarlo ella.

Y ahí es donde aparece una contradicción profundamente colonial que ya explicó Frantz Fanon hace décadas. Fanon advirtió que, en las colonias, gran parte de la izquierda podía convertirse en una fuerza contrarrevolucionaria porque terminaba integrándose dentro del aparato colonial y viviendo de administrarlo en lugar de desmontarlo.

Eso es exactamente lo que ocurre en Canarias.

Y si algo ha demostrado la izquierda, desde el PCE traicionando a la UPC, pasando por una ICAN inventora de ese "mecanismo económico de extracción colonial perfecto" llamado RIC, Curbelo en la Gomera, Román queriendo ser el califa en lugar del califa, o NC en Gran Canaria con la estafa social de una ecoisla de hormigón, es que es mucho más tóxica, dañina y esquilmadora. Y es que si sabemos mirar por debajo de la pintura y de las narrativas y analizar los hechos, lo que vemos es una izquierda vendida a los intereses españoles en Canarias a cambio de administrar ella el modelo. No son distintos de los otros, los de siempre, solo que estos tienen más hambre y esquilman aún más.  

El problema de fondo es que Canarias no posee una verdadera élite política transformadora. Posee administradores del régimen autonómico. Gestores del mismo marco económico colonial de siempre y consolidado dentro de la integración subordinada en España y la Unión Europea. Por eso gobierne quien gobierne, las dinámicas profundas nunca cambian. Porque el objetivo real nunca ha sido cambiar el modelo.

De la ecoestafa y el caciquismo al equilibrio y la soberanía 

Yo he de confesarles que voté por la "eco-isla" de Morales dos veces - la primera con ilusión, la segunda tapándome la nariz - y aunque soy muy crítico con la ideología woke no dejo de reconocer parte de sus valores, incluyendo los de la solidaridad, la conciencia ecológica o el devolver la mirada hacia lo interior. El problema es cuando las ideologías se pervierten y desvirtúan, que es lo que ha pasado con lo woke, o se trasplantan de manera literal. Esto lo advertía ya Franz Fanon, un hombre de izquierdas, que criticaba que en las colonias se trasplantan modelos europeos (socialistas, comunistas, liberales) sin reflexión y desconectados de la realidad local. No se preguntan si tal medida funcionará en una realidad concreta, o en una realidad insular, sino si se ajusta o no se ajusta al dogma que creen como verdad absoluta. Esto es mortal de necesidad en sistemas complejos como la economía o la ecología, y mucho mas en realidades coloniales insulares.

Me gustaría una eco-isla de verdad - y no la estafa de Morales y Nueva Canarias - no solo en Gran Canarias sino en todas las islas canarias, por supuesto. Entendiendo como ecoisla la recuperación del medioambiente y de los equilibrios ecológicos para el bienestar no solo de la población sino de toda la vida en las islas. Así lo demostré en la memoria económica del anteproyecto de Ley de Biodiversidad y de Recursos Naturales de Canarias. 

Me gustaría una Canarias con la riqueza mejor distribuida y más oportunidades para todos y no solo para unos pocos. Por supuesto. Pero para saber como conseguir eso tienes que entender como funciona el actual modelo y los modelos alternativos en profundidad, y no en base a machangadas, dogmatismos y esloganes baratos. 

Quiero una eco-isla con la riqueza mejor distribuida, por supuesto, pero se que para conseguir eso hay que ir hacia un modelo offshore que es, precisamente el que España nos niega y que la izquierda no quiere.

 

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