lunes, 6 de abril de 2015

Canarias y Singapur (I)

En el anterior articulo desvelávamos cual fue el secreto del éxito de Singapur. En los siguientes artículos vamos a hacer una comparación entre el "modelo" de Singapur y el "modelo" de Canarias. 

Recordemos que Singapur es una isla del tamaño de Lanzarote con cerca de cinco millones de habitantes que carece de recursos naturales y minerales; no tiene agricultura ni agua, ni espacio suficiente. A pesar de todo ello tiene una economía cinco veces superior a la de Canarias y su renta por habitante es más del doble que la nuestra


Aunque en Singapur existen diferencias sociales, todos los segmentos de la sociedad poseen un alto estándar de vida. En Canarias, por el contrario, los datos sociales de paro juvenil, de pobreza, de exclusión social y de desigualdades son claramente tercermundistas y reflejan la realidad de una sociedad fracasada. Singapur pasó del tercer mundo al primer mundo mientras que Canarias está haciendo el recorrido inverso. ¿Que explica esa diferencia?

Uno de las características que se suele resaltar sobre el modelo de Singapur es su apuesta decidida por la educación y el capital humano. En un mundo competitivo la calidad es prioritaria no sólo para ganar prestigio, sino porque de ella depende tanto el futuro del país y el de las empresas. Singapur cuenta con varias universidades, todas estatales, que tienen excelencia internacional, son las mejores de Asia y dos de ellas están entre las mejores del mundo. Países como China, Malasia, Birmania o los Emiratos del Golfo Pérsico mandan a sus jóvenes a formarse en las universidades de Singapur.

Por el contrario, las universidades canarias no solo no están en el ranking de las 500 mejores universidades del mundo sino que tampoco se las espera entre las 2.500 mejores universidades del sistema solar como dijera el fallecido catedrático de la ULPGC Guillermo Garcia Reina. De hecho están entre las universidades menos productivas del Estado español.

La sociedad de Singapur está compuesta en dos tercios por personas de origen chino, con el resto constituido por malayos e hindues tamiles en su mayoría. Todos son, al menos, bilingües.  El sistema de educación pública asegura a todos la enseñanza del inglés, como lengua oficial, y de la lengua madre, sea chino, malayo, tamil o la que corresponda. En Canarias, por el contrario, a pesar de tener una importante industria turística, la mayor parte de la población es deficiente en ingles y muy lejos de ser bilingües. Imagino que a los responsables de educación en Canarias se les ha "pasado" este detalle - aunque han tenido 50 años para darse cuenta - o por el contrario tienen miedo de que la población lea prensa internacional y cambie su percepción sobre el mundo y la realidad, una de dos.
Hemos trabajado los últimos 40 años para establecer el inglés como nuestro principal idioma. Lo hicimos para abrazar las fuerzas del descubrimiento, la invención y la creatividad. El inglés es una plataforma abierta, es la lingua franca de los líderes de la ciencia, tecnología, invención, negocios, educación y diplomacia - Lee Kuan Yew
La escuela pública en Singapur es buena y gratuita. En Canarias el informe PISA nos saca las vergüenzas de un sistema educativo con graves problemas y peores resultados. Singapur desarrolla el talento de su capital humano,. Canarias aconseja a sus jóvenes formados que emigren porque las élites (españolas y canarias) bloquean el cambio de modelo necesario. Singapur atrae talento y capital humano foráneo. Canarias exporta más ingenieros que plátanos.  En Singapur te reciben, en Canarias te invitan a coger las maletas.
Singapur tiene una mayoría china, pero, sea cual sea tu raza, si te unes a nosotros como ciudadanos, disfrutarás de iguales derechos y oportunidades. En Singapur somos una sociedad cosmopolita y abierta que da la bienvenida al talento para que podamos continuar creciendo y prosperando.
La educación y la atracción de talento han sido claves para el éxito de varias sociedades. USA sigue siendo para muchos el país de las oportunidades. Estados Unidos siempre se ha caracterizado por atraer talento extranjero a sus universidades y empresas, cuyo caso más paradigmático fue el de Albert Einstein. En China las claves del crecimiento residen en ser competitivos a través de la educación de su juventud, seleccionar a los mejores en ciencia, tecnología, economía y gestión de empresas y, por supuesto, el aprendizaje del idioma inglés. Mientras que Asia optó por un modelo de desarrollo orientado hacia los mercados globales y para ello apostó fuertemente por la educación, los paises Latinoamericanos no lo hicieron. Esto explica el desigual impacto de la globalización en esos dos continentes. 

Los territorios inteligentes son aquellos territorios innovadores, capaces de atraer talento, capaces de construir sus propias ventajas competitivas en relación con su entorno, en el marco de un mundo complejo, global e interrelacionado. Asimismo, los territorios inteligentes persiguen un equilibrio entre los aspectos de competitividad económica, cohesión social y sostenibilidad.

Reserva natural Labrador en Singapur

Singapur es el ejemplo clásico de "territorio inteligente", es decir, un territorio que combina sostenibilidad, calidad de vida, competitividad económica y economía creativa, lo que resulta en capacidad de atracción de talento y de inversión ¿como llamamos a Canarias que no tiene nada de eso? ¿territorio tolete quizás? ¿Archipiélago Machango?

En Canarias no solo no se atrae talento sino que el que existe se desperdicia, se espanta, se margina o directamente se le invita a mandarse a mudar. Mientras que en Singapur se premia el talento en Canarias se castiga. En Canarias quien destaca tiene tan solo dos salidas,... por mar o por aire.

En Singapur los líderes se rodean de los mejores, en Canarias, por el contrario, los lideres se rodean de mediocridades para que de esa forma, en comparación, no se descubra su propia mediocridad. Esto evidencia una concepción del liderazgo y del poder completamente antagónica en Singapur y en Canarias.

Singapur ha creado una cultura meritocrática mientras que Canarias ha creado una cultura de la mediocridad. Ya decía Albert Memi, Fanon y otros autores que han estudiado el colonialismo que las sociedades coloniales están definidas por la mediocridad. Cuando en una sociedad lo importante no es el mérito sino las relaciones, las únicas relaciones importantes son las relaciones de poder.

Singapur está situado en una región del mundo en donde la corrupción es endémica, sin embargo, el índice de Transparency International reconoce a Singapur el quinto puesto en lo que se refiere a integridad y ausencia de corrupción en la gestión del gobierno. Singapur ha creado una cultura de tolerancia cero con la corrupción. La corrupción prácticamente no existe en Singapur mientras que en Canarias por el contrario la corrupción no solo es parte integrante del gobierno sino también de la vida diaria. Esto vuelve a evidenciar las diferencias entre entender el poder y el liderazgo como servicio y no como privilegio.


Complementando esta cultura de tolerancia cero con la corrupción Singapur fue más allá del argumento populista de bajar los sueldos de los políticos y los subió enormemente además de ligarlos a incentivos de rendimiento. Este marco desincentiva la corrupción y asegura que las decisiones se hacen por el bien de la sociedad en su conjunto y no por intereses particulares (que es lo que ocurre cuando los políticos están infraremunerados ya que cuanto menos gane un político más fácil será que caiga en la corrupción que es por definición robarle al interés general).

No hay mejor manera de dirigir un país que poniendo a los mejores al frente de la tarea más difícil. No podemos infraremunerar a nuestros ministros. Singapur no pasó del tercer al primer mundo buscando ministros que sacrificasen el futuro de sus hijos por ejercer el servicio público. No podemos permitir que Singapur se reduzca a ser un país mediocre por ignorar la retribución competitiva de su gobierno.”
- Lee Kuan Yew

Mientras que el énfasis en la educación y la meritocracia ha creado en Singapur una cultura elitista abierta, en Canarias la mediocridad ha degenerado en una cultura de la vulgaridad. El humor canario inteligente, socarrón y muy "británico" de los Cuentos de Pepe Monagas han sido sustituidos como referente de "canariedad" por la vulgaridad de "Clave de Ja". Es cierto que esta cultura de la vulgaridad de Belén Esteban y Sálvame se está dando en toda España, pero la "innovashión" canaria ha sido llevarla a aspectos identitarios.

En resumen, mientras que en Singapur se trata de empoderar al individuo para que desarrolle sus máximas cualidades y capacidades, en Canarias se trata de castrarlos para que no alteren los repartos de poder existentes. Canarias es una sociedad que gira en torno a las relaciones de poder.

Podemos criticar la existencia de una cultura elitista pero no hay que confundir élite con casta. El problema no es la existencia de una élite, necesaria en toda sociedad, el problema es la existencia de una elite extractiva, es decir una "casta" que sacrifique las oportunidades de los demás en beneficio propio y que se autoperpetue. Esto no ocurre dentro de una meritocracia ya que lo que crea es una élite inclusiva a través de la movilidad social. El ideal de Lee es Confucio, un sistema meritocrático y competitivo.
"Los valores confucianos del individuo bueno y cultivado, el fervor por la familia, la confianza de los amigos y la lealtad al Estado. Estos valores han superado la prueba de miles de años de historia china, japonesa, coreana y vietnamita. No deben ser abandonados a la ligera".
Para Lee todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, pero, al igual que las sociedades de los antiguos canarios, la igualdad social habría de venir del carácter, conducta y esfuerzo del individuo. Esta visión encaja con lo que nos han dejado las crónicas y la tradición oral sobre las antiguas sociedades canarias, pero la cultura española destruyó esa concepción de nobleza ligada al comportamiento individual, sustituyéndola por un concepto de nobleza desligada del mérito y basada en el racismo, el nepotismo y la heráldica de privilegio aristocrático. 
Otra diferencia importante entre Singapur y Canarias la encontramos en la cohesión social. En sus comienzos - y como en la mayoría de los nuevos países creados tras la Segunda Guerra Mundial, Singapur estaba infestado por conflictos étnicos (los disturbios raciales de 1964 y 1969, María Hertogh, etc..), diferencias lingüísticas (malayos, tamiles, Inglés, mandarín) así como de un alto nivel de analfabetismo. Sin embargo, Lee fue capaz de moldear un Estado a partir de estos elementos tan dispares y fomentar la prosperidad de sus ciudadanos. Singapur es un estado multicultural con tres etnias principales y cuatro religiones. A pesar de esta desfavorable situación consiguieron fomentar una identidad nacional basada en la multiculturalidad, el éxito económico y la modernidad lo que les permitió desarrollar una fuerte cohesión social en torno a un proyecto país



Canarias, por el contrario, no solo carece de cualquier proyecto país, porque principalmente se busca el poder por el poder y no en torno a un proyecto, sino que además favorece la descohesión social a través del fomento de los insularismos y las obsoletas luchas de clase que dividen al precariado (el proletariado no existe en Canarias) y a las clases medias (casi desaparecidas), dejando a ambas a merced de una burguesía local cuyo mundo acaba en la punta del muelle de la isla respectiva y de los intereses españoles y foráneos.


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