viernes, 13 de marzo de 2015

El hombre mediocre y el futuro de libertad

Decía José Ingenieros en su obra "El hombre mediocre" que "Cada cierto tiempo el equilibrio social se rompe a favor de la mediocridad. El ambiente se torna refractario a todo afán de perfección, los ideales se debilitan y la dignidad se ausenta; los hombres acomodaticios tienen su primavera florida (...) Los gobernantes no crean ese estado de cosas; lo representan (...) La declinación de la “educación” y su confusión con “enseñanza” permiten una sociedad sin ideales y sin cultura, lo que facilita la existencia de políticos ignorantes y rapaces.

La sabiduría de Jose Ingenieros es lapidaria. La mediocridad no está causada por gobernantes mediocres sino que es un reflejo de una sociedad mediocre, al igual que un gobierno corrupto no es sino el reflejo de una sociedad moralmente corrupta.

Esto lo han sabido los grandes reformadores de la humanidad. Solón de Atenas es uno de las grandes figuras de la historia; uno de los siete sabios de la antigua Grecia, padre de la democracia ateniense y uno de los mayores reformadores de la historia. Su figura es estudiada tanto en ciencias políticas, como en derecho y en economía. 



Solón se encontró en el siglo VI a.C con una Atenas con grandes similitudes con la sociedad actual;existía la esclavitud por deudas, existían grandes desigualdades sociales, una profunda crisis económica y una élite oligárquica que dominaba con ferocidad las instituciones.

Plutarco en La vida de Solón describe la situación;
“Pues todo el pueblo estaba cargado con las deudas frente a los ricos; o bien trabajaban la tierra, dándoles la sexta parte de la cosecha, en cuyo caso eran llamados ‘hectémoros’ o ‘thetes’, o bien empeñando su propia persona, eran presa de los acreedores; unos eran esclavos en la patria, otros mercancía vendida en el extranjero; muchos se veían obligados a vender a sus propios hijos o huir al extranjero por la severidad de los acreedores”.
Lo fácil para Solón hubiera sido decir que el pueblo era virtuoso y la casta corrupta, cargando de esta forma toda la responsabilidad sobre la nobleza terrateniente, tal y como hacen los políticos populistas. Por supuesto que la élite, casta o como quieras llamarlo tiene responsabilidad, y mucha, en el estado de cosas, pero Solón supo ver más allá, a un nivel mucho más profundo. 

En sus poemas, Solón de Atenas retrata como Atenas está siendo amenazado por la codicia desenfrenada y la arrogancia de sus ciudadanos. Incluso la tierra (Gaia), la poderosa madre de los dioses, había sido esclavizada. Para Solón todos y cada uno de los habitantes de Atenas eran corresponsables. Eran corresponsables por dejación moral, por evadir sus responsabilidades políticas como ciudadanos y por el concepto griego de "hibris" que puede traducirse como desmesura u orgullo desmedido

Si bien es emocionalmente satisfactorio pensar que existe una casta mala-malísima y que el pueblo es virtuoso, cualquiera que conozca un poco de historia sabe que esto no es así. La mitificación del pueblo o de la nación virtuosa frente a una casta degenerada es lo que han usado regímenes fascistas de izquierda y de derechas para hacerse con el poder. Es lo fácil, es lo cómodo. 

Pero la verdad incomoda es muy distinta; un gobierno corrupto es tan solo el reflejo de una sociedad moralmente corrupta y un gobierno mediocre es tan solo el reflejo de una sociedad mediocre. Así que cuando Cospedal afirma que la corrupción es de toda la sociedad, pues tenia razón (alguna tenia que acertar aunque fuera por equivocación). 

Los actos de corrupción son cometidos en el contexto de los incentivos, las capacidades y las oportunidades creadas por los sistemas políticos, económicos y sociales. Por lo tanto, la corrupción es el resultado y no la causa. La corrupción no descompone la democracia, pero la descomposición de la democracia y su transición a la política de partidos crea y alimenta la corrupción.

Por supuesto que Solón no se limitó a la reforma moral, también introdujo una serie de reformas políticas para reducir la concentración de poder ampliando el derecho al voto, incrementando el numero de parlamentarios para introducir pluralismo, e incentivando la participación política ciudadana. Igualmente introdujo una serie de reformas económicas para reducir la concentración del poder económico en manos de los terratenientes aristocráticos. Solón sabía que las reformas no se pueden circunscribir solamente a lo cultural, también hay que actuar en las esferas política y económica para alterar la distribución de poder.



Los poemas de Solón se refieren a la primitiva Atenas presocrática del siglo VI antes de nuestra era y "El hombre mediocre" fue escrito en 1913 en Argentina, pero ambas son terriblemente actuales. Incluso las Ciencias del Comportamiento están demostrando la veracidad de esta sabiduría ancestral que se refleja tanto la frase de Gandhi,.. "se el cambio que quieres ver en el mundo" como en el postulado del Hoponopono que dice que has de asumir el 100% de responsabilidad de tu vida ya que tu construyes tu realidad.

Las Ciencias del Comportamiento han demostrado dos cosas, la primera es que si el entorno que establece nuestros valores permanece inalterado persistirán los mismos comportamientos. Segundo, que si quieres cambiar las actitudes (tuyas y de los demás hacia ti o hacia una idea) cambia primero tu comportamiento porque son los comportamientos los que determinan las actitudes y no al revés, es decir, las actitudes siguen a los comportamientos.

Si unes ambos postulados, el resultado es muy claro; si quieres cambiar el entorno que establece nuestros valores, primero tienes que cambiar tu comportamiento, es decir, asumir tu responsabilidad, (tal y como les hizo entender Solón a los ciudadanos de la antigua Atenas).

Es muy sutil lo que separa el “asumir responsabilidades” del “sentirse culpable”, pero el efecto de uno y de otro es muy diferente. La culpa nos hunde en la autocompasión y el autosabotaje, mientras que el asumir nuestra responsabilidad nos trae la oportunidad de transformación y evolución. Si estamos dispuestos de verdad a transformarnos, es bueno que nos alejemos de inculparnos y sobre todo de tratar de inculpar al otro... y que asumamos nuestra responsabilidad, lo cual nos posibilita la libertad...

Contrasta esa actitud y esa forma de pensar con los siguientes fragmentos de "El hombre mediocre" y entenderás porque el canario está donde está.

El mediocre ignora el justo medio, nunca hace un juicio sobre si, desconoce la autocrítica, está condenado a permanecer en su módico refugio. El mediocre rechaza el diálogo, no se atreve a confrontar, con el que piensa distinto. Es fundamentalmente inseguro y busca excusas que siempre se apoyan en la descalificación del otro. (...) Esta actitud lo encierra en la convicción de que él posee la verdad, la luz, y su adversario el error, la oscuridad. (...)  Se comunica mediante el monólogo y el aplauso. (...) El mediocre no logra liberarse de sus resentimientos, viejísimo problema que siempre desnaturaliza a la Justicia. (...) Hay más presencias personales que proyectos.

Por tanto la elección es nuestra, siempre lo ha sido. Tenemos la capacidad, la tecnología y el conocimiento para alcanzar una sociedad de abundancia, libertad y progreso para todos,.. pero tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y de actuar. Lo que nos impide dar ese paso es toda la basura acumulada en nuestro subconsciente, viejas ideologías, viejos paradigmas, ideas toxicas y barreras emocionales (de esta vida y de vidas pasadas si crees en la reencarnación). Si quieres cambiar el mundo empieza por tí. Si quieres cambiar la sociedad empieza por tu entorno.

Siempre hay mediocres, son perennes. Lo que varía es su prestigio y su influencia. La cuestión es ¿que tipo de persona quieres ser? ¿que tipo de país queremos construir? 


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