viernes, 21 de junio de 2013

Tatuajes, pintaderas y espiritualidad de los antiguos (I)


El tatuaje es uno de los ritos más ancestrales de la cultura amazigh. Sus orígenes se remontan a la época pre-islámica y hunden sus raíces en la noche de los tiempos. Dentro del mundo amazigh, el tatuaje está vinculado a un conjunto de ritos paganos y mágicos. Estas creencias perduran todavía en las costumbres del mundo rural de la Tamazgha. 



Desde el Neolítico, en el norte de África, las tribus nómadas amazigh han usado los tatuajes para  identificar a los miembros de las distintas tribus por sus diseños, a menudo en la cara, además de otros tatuajes con simbolismo mágico-religioso o curativo.

Los antiguos libios aparecen tatuados en las representaciones que se hace de ellos en las tumbas egipcias. Entre los tatuajes que aparecen está el símbolo de la Diosa guerrera Neith. Una diosa que luego pasaría a Grecia con el nombre de Atenea. El tatuaje en el muslo del primer libio es dicho símbolo, dos arcos entrecruzados.

Guerreros libios representados en una tumba egipcia. Las cruces son tatuajes protectores y el tatuaje en la pierna del primer libio es el primitivo símbolo de la diosa Neith.


Representación de la Diosa Neith, que llevaba a los guerreros al combate, con su símbolo en el escudo

Representación de la diosa Neith con su símbolo sobre la cabeza. La cruz egipcia que lleva en la mano también recuerda el símbolo de la diosa Talnit de la que el color rojo era uno de sus atributos.

El tatuaje amazigh tiene una función de comunicación entre el cuerpo humano y el mundo espiritual. Así que no es de extrañar que muchos tatuajes amazigh lleven la etiqueta de "jedwel" o talismán. La creencia de que todos los animales y los objetos tienen un espíritu, se refleja en los objetos utilizados como fuente de magia, de poder y de protección contra las energías negativas. El mundo espiritual amazigh cree en la existencia de una energía sobrenatural (baraka) que reside en todas las cosas. Los diseños de los tatuajes amazigh retienen dicha energía sagrada que puede usarse para hacer frente a las fuerzas oscuras de la vida, curar enfermedades o protegerse contra los espíritus oscuros llamados jenum o jnoun (singular jinn). 

Los tatuajes amazigh se colocan frecuentemente cerca de los orificios del cuerpo (ojos, boca, nariz, ombligo, vagina) o en sitios vulnerables a las maquinaciones del mal. Los pies de las mujeres, por ejemplo, se protegen con tatuajes para impedir que los jenum intenten entrar en el cuerpo a través de la tierra. 

 

Tatuajes amazigh para las piernas (ahdjdjdam eddarr) de Marruecos, ca. 1920. Una anciana contaba que una mujer sin un tatuaje que marcara su talón izquierdo no tendría hijos. Las mujeres amazigh tambien se tatuaban ellas para salvaguardar contra las influencias malignas que podían afectar la vida de sus hijos.

Las mujeres eran las madres y guardianas, estaban obligadas a hacer "todas las tareas que tienen que ver con proteger las cosas que crecen y florecen, y que son verdes y tiernas. Es la obligación de la mujer velar por el crecimiento de los niños y de las crías de animales". Por ello son vistas como susceptibles a las influencia de los espíritus malignos que podían robar la vida de sus hijos tan fácilmente como la de su marido.

Como centro de la identidad sagrada familiar y guardianes del honor y la reputación de la familia, la mujer amazigh estaba situada dentro de un universo socio-moral y espiritual que afirmaba su importancia en el día a día. Eran las responsables de todas las prácticas mágicas orientadas a salvaguardar la vida (por ejemplo los ritos contra el mal de ojo), las practicas orientadas a mantener con vida a los niños bajo su responsabilidad y las orientadas a reforzar el poder generativo y de fertilidad que residía en ellas.

El tatuaje llamado "el-Ayacha" ("que da la vida") todavía se practica en las zonas rurales. Las mujeres protegen a sus hijos de la mala suerte y la desgracia pintándoles de negro la frente con carbón. Solemos encontrar esta práctica cuando el día del nacimiento del niño coincide con un evento adverso. 

Pinturas protectoras contra los jenum

Dentro de la complejidad de los diseños, algunas formas particulares, como cruces u otras puntiagudas, son mágicas y tienen el poder de acabar con el mal de ojo. El tatuaje de una cruz en la nariz, debajo de los labios o en el dedo índice de la mano derecha, se hace para preservar la vida del niño cuando los hermanos mayores habían muerto poco después de nacer. 

Pero el elemento cruciforme tiene un significado mucho mas profundo asociado a la idea de que el símbolo dispersa la energía maligna en las cuatro direcciones del viento, y previene, de esta forma, que el sujeto sea agredido por dicha energía. Este tatuaje cruciforme puede apreciarse en los brazos de los antiguos guerreros libios representados en los monumentos Egipcios de hace 10.000 a 12.000 años.

Históricamente la función del tatuaje entre los imazighen ha sido múltiple: puede tener tanto un efecto protector y mágico, como decorativo, identitario o médico. Tatuajes con características muy geométricas o de virtudes mágicas en los tobillos, manos y caras alejan el mal y atraen la buena suerte y éxito. En el Sahel, el tatuaje tiene virtudes curativas contra enfermedades como el dolor de cabeza o la artritis, actuando a medio camino entre el exterior y el interior del cuerpo, o para proteger a los niños de los demonios jinn.  

Mujer Tuareg con pinturas rituales nupciales. La cruz del rostro representa la diosa y su carácter creador. El símbolo es conceptualmente el mismo que se encuantra en el Bentaiga en Gran Canaria y representa a la estrella Canopo conceptualizando el mito de la creación

Grabado del Bentayga en el que aparece el símbolo de la creacion, es decir del caracter creador de la divinidad. El simbolo hace referencia al mito de la creación en el que surgen los cuatro elementos, fuego, tierra, agua y aire. Es el mismo concepto que se pintan las mujeres tuareg como pintura nupcial en la imagen de arriba


En la región del Aures, en Argelia, los Chaouian tatúan pequeñas formas romboidales entre los ojos de los niños para impedir el mal de ojo. Un tatuaje en forma de rueda es usado contra el cáncer. Este tipo de formas romboidales reflejan el mal de vuelta a la persona que lo envió y era tatuado en los brazos o en la frente de las mujeres. También se usaban bordadas en las mantas que se colocan debajo de las sillas de montar, muchas veces formando hileras en los bordes rodeando la pieza, o en las alfombras.

Dos mujeres amazigh Chaouian de Argelia, ca. 1916. Algunos de los motivos tatuados son la "estrella", el "sol", "cadenas de hierro",  "palmera" y la "boca del estomago". Este último motivo mantiene la fertilidad y protege alombligo de los jenum. 

Además de su carácter mágico y curativo el tatuaje también se usaba para señalar el estatus social de la persona. Cuando la chica alcanzaba la pubertad, generalmente entre los 11 y los 14 años - al tiempo de venirle la primera regla - sus madres, tias y amigas de la familia comenzaban a tatuarla marcando la transición a su condición de mujer.  En el Rif se practicaba el tatuaje como un requisito previo para el matrimonio. Cuando una chica estaba segura de que se iba a casar y cuando todos los arreglos para su boda habían sido hechos, la familia llamaba a una anciana del mismo Aduar o de la tribu, que era experta en el arte del tatuaje.

Entonces la vieja tatuadora empezaba a preparar el pigmento líquido con negro de carbón y el jugo de hojas de haba. La tatuadora rompía la monotonía de los preparatorios conversando y aconsejando a la novia. La tatuadora hablaba de los chismes locales, eventos de interés, y sus propios puntos de vista sobre los hombres y la institución del matrimonio que había adquirido a lo largo de su vida laboral con otras mujeres.


Tatuajes rifeños, ca. 1930. Cuando los tatuajes faciales consistían en formas cruzadas en la barbilla, el cuerpo también era tatuado, hasta el cuello o hasta el abdomen, en un diseño continuo.

En estas conversaciones íntimas se hablaba de experiencias, pensamientos y memorias para generar una determinada visión del mundo. Una visión comprometida con las estructuras institucionales del matrimonio que pronto darían forma a la nueva identidad de la mujer como esposa. Hasta ese momento su existencia había transcurrido en su aduar, en su pueblo, dentro de su familia. La transición de moverse con su esposo a un nuevo aduar marcaba la transformación de niña a mujer, a un ser sexual que, de acuerdo a su nuevo status tenia la posibilidad de aportarle un mayor reconocimiento como miembro útil a la sociedad, vía el reconocimiento y la santidad de la maternidad que garantiza la supervivencia del grupo a través de su capacidad de dar a luz.

Por otro lado, el dolor por la muerte del marido en la guerra y la viudez de la mujer se simboliza con un tatuaje en la barbilla que conecta cada oreja. De esta forma se simboliza la muerte de la barba del marido. La barba, a su vez, simboliza la frondosidad, el vigor y la abundancia. Este significado figurado de barba está recogido en el topónimo Tinamar, el nombre nativo del pueblo de San Mateo en Gran Canaria, que significa la barba por la abundante frondosidad de las tierras de aquella zona cubiertas de laurisilva en tiempos precoloniales.

viudas de la región de Fazaz, en el medio atlas, con el tatuaje característico en forma de "barba"

Los imazighen tatúan la frente, la barbilla, las mejillas, el dorso de las manos y las sienes con pigmentos a partir de sustancias de origen vegetal, de carbón mezclado con agua o con sangre. Uno de los pigmentos vegetales usados son las hojas de las habas. Las habas también tienen un fuerte significado espiritual para los kabilios en Argelia. La semilla, ancha y seca, es un símbolo masculino semejante a los huesos humanos. La semilla desecada, después de enterrada en el suelo húmedo, se hincha y germina otra vez en primavera. Simboliza el refugio del alma en espera de la resurrección o la reencarnación.

  
La mano humana - denominada khamsa es símbolo de la actividad creativa, el poder y la dominación - también tiene propiedades mágicas para defender a los individuos del mal de ojo y de los jenum. Las manos tienen cinco dedos, por tanto el número cinco tiene propiedades mágicas para la protección contra las fuerzas del mal. La kahmsa tiene muchas formas, especialmente en lo que a joyería y tatuaje se refiere, y puede ser representada tanto de forma realista como abstracta, con sus dedos abiertos, desplegados o cerrados. En Túnez, se tatúan en el dorso de la mano diseños abstractos reproduciendo cuernos o proyecciones de los dedos para doblar su potencial protector.
Tatuajes para aumentar la capacidad protectora de las manos, Túnez, ca. 1920.

Los patrones y símbolos de la cultura amazigh contienen un especial significado como hemos visto. El tatuaje era de contenido social-mágico- ornamental, a diferencia de hoy, en donde la noción de tatuaje simbólico ha desaparecido en las nuevas generaciones.

La representación, en los tatuajes y la joyería de animales, reales o abstractos, tiene un significado espiritual asociado a dicho animal. La representación de animales peligrosos como la serpiente o el escorpión los convoca como protectores. El pescado, en joyería, representa el agua y la lluvia, y por tanto la fertilidad de la tierra. Los pájaros son los mensajeros entre el cielo y la tierra, asociados con el destino, mientras que las águilas representan el poder.  El lagarto y la salamandra, simbolizan el alma humana en su búsqueda de la luz. La serpiente es un símbolo fálico, un símbolo de fertilidad y que tiene poderes curativos. La tortuga representa a hombres santos y simbolizan la protección contra las fuerzas del mal.

Dentro del tatuaje amazigh cada detalle tiene su propio simbolismo. El punto simboliza el hogar, que es el centro de la casa. La luna creciente la materia que nace, crece y muere. La espiral simboliza la armonía eterna. El círculo representa lo absoluto. El símbolo de la palmera tatuada en la frente de la mujer Amazigh invoca a la diosa madre. La primera línea vertical simboliza a Dios y la vida, así como la primera herramienta en la tierra cultivada por el hombre. Dos líneas simbolizan la dualidad entre el bien y el mal que yace latente en cada uno. El cuadrado es la representación de la casa. 

Dos cuadrados superpuestos simbolizan la lucha de Dios contra la maldición y la oscuridad de las tinieblas. El triángulo con los puntos virados hacia arriba simboliza el fuego y la virilidad, mientras que el triángulo apuntando hacia abajo representa el agua y lo femenino. Otros símbolos usados frecuentemente son las vigas de la casa, las hojas de abeto, las líneas de la vida, etc ...

Tatuajes faciales amazigh de Túnez, ca. 1920. La representación de Palmeras (nahla), a menudo en el mentón (siyâla), inducen la fertilidad. El origen del símbolo es identificado con la diosa madre Tanit - Neith

Las ancianas amazigh todavía son capaces de saber la región de origen de una persona en función del número de líneas en sus tatuajes. En la frente o en las sienes, representa una identidad que puede asociarse a una tribu. Un mismo símbolo pueden tener significados diferentes según el origen de la persona, o un mismo concepto puede ser representado por diferentes símbolos.

Las mujeres amazigh son las guardianas y herederas de las costumbres de una civilización milenaria. Una costumbre que se ha mantenido a lo largo de los siglos a pesar de ir en contra de la corriente principal del Islam tal y como es interpretado en muchos países. Para los musulmanes el tatuaje ha estado prohibido durante mucho tiempo. En la cultura musulmana es el símbolo de brujería, de tradiciones paganas, del pecado y de la mutilación, ya que modifica de la obra de Dios.

Aunque haya perdido su antiguo significado mágico y social, el tatuaje actual retiene una noción de compromiso con la comunidad, permitiendo a los amazigh otra forma más de diferenciarse culturalmente de los árabes.



Aunque la parte ornamental ha sustituido desde hace algún tiempo el antiguo significado mágico, el tatuaje siempre ha sido una costumbre entre las mujeres amazigh, lo mismo que el adornarse con joyas, lo cual las diferencias también de otras mujeres musulmanas. El tatuaje se usa como ornamento para hacerse más bella y deseable, ya sea con un sutil toque de erotismo sugerente o para expresar sentimientos.

Los motivos representados en los tatuajes, en la henna o otras manifestaciones culturales, tienen una gran semejanza con las pinturas rupestres de la prehistoria y con la decoración de la cerámica antigua de toda la Tamazgha. Son los mismos diseños geométricos, la misma estilización de los elementos naturales, la misma sobriedad. Las referencias culturales de los artistas modernos pueden haber cambiado en matices, pero la simbología que hace referencia al entorno natural y a los ritos agrícolas, es sin duda la misma. 



La palabra más común para el tatuaje es oucham ("marcar"). Los tatuajes son l-qayda ("tradición") y algunos motivos tienen sus raíces en el alfabeto tifinagh. Más de una docena de tatuajes pueden ser interpretados como signos de dicho alfabeto y generalmente aparecen en las barbillas de las mujeres como siyâla. Por tanto un tatuaje también puede tener un sentido literal. 

En la cultura canaria vemos importantes similitudes y conexiones con la cultura continental. El papel de la mujer cuidando "todo lo que es verde y tierno" y encargada de la crianza de los niños. La creencia en el mal de ojo siempre ha estado muy arraigada en la población canaria. 

Algunas de las historias recuerdan a las historias de curanderas en Canarias. Por ejemplo en Meknes, en el alto Atlas Marroquí, una mujer estaba en avanzado estado de embarazo. Paso el día esperado del nacimiento sin dar a luz. Pasaron unas semanas y seguía sin dar a luz. Para resolver el "problema" una mujer preparó una mezcla negra raspando el fondo de un caldero, escupió en la mezcla y tatuó una cruz con una aguja en el tobillo de la mujer para alejar al jenum que estaba impidiendo que diera a luz.

Otras creencias son que el olor de la sangre menstrual excita a los jenum, o que la vista de un bebe hermoso los hace celosos, o que la reina de los jenum merodeaba a las mujeres embarazadas para hacerlas abortar, o que Lalla Kandicha, un espíritu maligno, merodeaba para hechizar a sus maridos. Algunas tatuadoras escupían en los tatuajes o en la mezcla porque la saliva contenía "baraka" y el tatuaje no se infestaría. Algo que incluso la ciencia moderna confirma, ya que la saliva humana es un poderoso desinfectante y cicatrizante.

 Del libro "Tribal Tattoo Designs" de Maarten Hesselt van Dinter

Pero los jenum también tienen sus debilidades y pueden ser combatidos, entre otras formas por medio de los tatuajes y la "baraka". El equivalente de los jenum continentales en la tradición oral canaria es el concepto de abesan, o espíritus oscuros que se alimentan del sufrimiento. La baraka también tiene un concepto equivalente en nuestra tradición oral dentro del mundo espiritual de los antiguos.


La tradición oral también recoge que los antiguos canarios utilizaban símbolos para proteger los distintos ámbitos de su sociedad, aunque la simbolizaría es más arcaica que la utilizada en el continente. Es decir, aquí se puede rastrear el origen de los motivos que se utilizan en el continente. En el papel de determinadas piedras, o el de determinadas aves, también encuentran una correlación con la espiritualidad del continente y el significado otorgado a esos símbolos. 

Símbolos de Marruecos
Algunos cronistas hablan de como los antiguos canarios se decoraban la piel y se pintaban. La abundancia de pintaderas y su potencial interpretación como representación decorada de signos del alfabeto líbico-bereber (tifinagh) fue recientemente apuntada por algunos Tuareg y podemos relacionarla también con el uso mágico-decorativo de estas pintaderas que concuerda con los tatuajes continentales "literales" que hemos mencionado.

Al igual que el tatuaje, la escarificación también es una forma de "marcar" el cuerpo con sentido mágico-espiritual. Esta práctica que también esta documentada en el continente, por ejemplo entre los kabiles. El cronista Martin y Cubas en 1694 apunta al uso de la escarificación entre los antiguos canarios "labranle los brazos y pecho con pedernal sajando la carne, y tal vez el rostro".

Además ciertos simbolos tienen conceptualmente un paralelismo con las pintaderas canarias, por ejemplo la abeja no se representaria por el insecto sino como el panal, la mosca, la serpiente, la flecha y la golondrina, entre otras, se encuentran representadas en las pintaderas canarias. Otras pintaderas son claramente un "chisne" es decir una vulva o aparato genital femenino. El triangulo representa lo masculino y hay pintaderas que conceptualmente son iguales al símbolo del carnero del continete. El triangulo invertido representa lo femenino, en clara referencia a la matriz. Pero esto lo desarrollaremos con más detalle en el siguiente articulo de esta serie.


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