domingo, 25 de septiembre de 2011

Unidad nacionalista o el último refugio del rufián

Llegan a Canarias un millón de turistas mas y el paro no baja. Se alcazan cifras record de ocupación turistica y el paro no baja. Lo llevamos diciendo desde hace meses.

Desde el (des)gobierno regional se envian mensajes tranquilizadores. El mismo dia que alegremente el CES anuncia que la situación se presenta bastante bien por el turismo, la encuesta de población activa muestra que en Canarias crece el paro, que se tiene la tasa mas alta de paro (30%) de todo el Estado, la mayor tasa de paro juvenil que ronda el 50% y el record de parados de larga duración.

El CES afirma que la situación económica de Canarias se presenta ‘bastante bien despejada’ hasta mediados de 2012 por el Turismo. Por lo visto el paro no les importa.

Ante esta situación, el gobierno de Canarias, totalmente desconectado de la realidad, vuelve a insistir en el turismo como solución al paro, como si las cifras de parados no fuesen evidencia suficiente de que no va a ser así. No tienen proyecto, no tienen alternativa, no tienen ideas, no tienen soluciones, no tienen capacidad, no tienen vergüenza. No saben y la realidad les desborda. Lo único que hacen es tratar de negar la evidencia y negar el cambio que la ciudadanía reclama a gritos. El cambio de modelo económico y político de cuya necesidad cada día son conscientes más y más ciudadanos. Un cambio, que están bloqueando, que es absolutamente necesario para acabar con el paro .

Hoy más que nunca el nacionalismo es el último refugio del rufián. Román Rodriguez y sus acólitos de NC negociando con el núcleo duro de CC-ATI agrupado en torno a Ana Oramas y Bermudez. Los palmeros nerviosos por la espada de Damocles que pende sobre sus cabezas en el Cabildo. Todos temiendo por su sillón y buscando una salida que permita mantener el status quo y protegerlos en su posición de medianeros de la finca. Todos buscando una salida que permita que todo siga igual en la colonia y que nada cambie.

La unidad nacionalista que nos quieren vender es precisamente eso, porque detrás no hay una aspiración a una construcción nacional, no existe ningún proyecto, no hay ninguna intención de cambio. No se acepta ni se intenta atraer el interés de los ciudadanos, sean o no nacionalistas, por el progreso y una estrategia de futuro para Canarias. Falta liderazgo, faltan ideas, falta voluntad.

Paulino y Román, la unidad nacionalista o el último refugio del rufián

Se trata únicamente de unificar a golpe de la necesidad coyuntural de votos en periodo electoral como un mero repartidor de cargos, sin ninguna capacidad de transformar la sociedad mediante una construcción y una articulación nacional mediante un proyecto. Lo que se pretende es aupar a la gente de siempre y proteger los miopes intereses oligárquicos de unos pocos. Buscar una salida para bloquear el cambio necesario en esta sociedad. Es decir, más de lo mismo. Con mi voto no cuenten.