Canarias y las Revoluciones del Norte de Africa (II)

El sistema político y económico de los paises del Norte de Africa y el sistema canario tienen mucho en comun. Mucho mas de lo que parece a simple vista. Ambos responden a una forma muy parecida de pensar y de actuar.

El Majzen en Marruecos es un termino que se refiere a la élite dirigente, agrupada en torno al rey y formada por miembros de su familia y allegados, terratenientes, hombres de negocios, líderes tribales, altos mandos militares y otras personas influyentes que constituyen el poder fáctico del país.

El gobierno no es considerado parte del Majzen sino un instrumento de este. El Majzen por lo general capta a sus miembros utilizando sus propias redes. Con frecuencia la pertenencia al Majzen es hereditaria. La existencia del Majzen es un obstaculo para el desarrollo del país en la medida en que impide el funcionamiento efectivo de instituciones y formas democráticas. El origen del Majzen esta en la organización medieval del Estado y en las practicas coloniales de las potencias europeas.

El Majzen o Makhzen, tambien tiene una larga existencia en Tunez. El Majzen en Tunez habia llegado a tal punto que el entorno de Zine El Abidine Ben Ali, perpetuado en el cargo, controlaba absolutamente todo en el pais. Cuando alguien compraba un ordenador, un teléfono móvil, un coche o la pasta de dientes, se lo estaba comprando a la "familia". La familia era el entorno del presidente y su mujer, Leila Trabelsi, cuyos tentaculos controlaban todos los sectores lucrativos de la economia del pais.

El clan  Trabelsi queria perpetuarse y Leila se habia convertido en una militante feminista que aspiraba a convertirse en la primera presidenta del pais. 

Leila Trabelsi y su clan controlaban la economia tunecina

El termino Majzen por tanto está asociado a un modo arcaico y hermético de gobernar, opuesto a la democracia formal de las instituciones, a la competencia y a la sociedad abierta. El Majzen genera un "crony capitalism", un capitalismo clientelar y corrupto.  Una cuasi mafia que degenera en una concentración descomunal de poder económico en poquísimos bolsillos.

Proponentes de la colonización indirecta como el general frances Hubert Lyautey promovierón y potenciaron el rol del Majzen. Que el general Lyautey estuviese asociado al movimiento fascista frances no es ninguna casualidad. Si representamos en el eje de las X la distribucion de la riqueza, y en el eje de las Y el grado de intervencionismo, se forma un triangulo cuyos vertices representan al comunismo, al liberalismo y al fascismo. El Majzen no es mas que una forma de fascismo.

Escapar del fascismo requiere una combinación de politicas liberales y progresistas

El poder concentrado en unas pocas manos y en unos pocos bolsillos, junto a una economia intervenida se llama fascismo. Lo que estan diciendo los jovenes en el Norte de Africa es que no quieren seguir viviendo en ese fascismo representado en el gráfico por el circulo rojo, ni tampoco quieren vivir en el "paraiso comunista". Quieren vivir en el circulo azul.

Hosni Mubarak, ex presidente de Egipto y apoyado por Occidente
Los regímenes norteafricanos llevan lustros sin satisfacer las más mínimas expectativas de sus juventudes, bien sean de derechas, como el de Túnez, o de izquierdas, como el de Argelia. Ni dan empleo (el paro entre universitarios puede llegar al 40%-60%), ni garantizan libertades y derechos. Entretanto, los gobiernos, y las sociedades civiles, de Europa sostienen hipócritamente a esos regímenes so pretexto de que son muros de contención del islamismo político.

Los norteafricanos no queremos teocracias sino libertad, trabajo y dignidad. Digo "queremos" porque en Canarias tenemos a los "Sanedrines", cuya definicion parece calcada del Majzen y que, al igual que este, genera un sistema intervencionista y cuasi fascista. La realidad canaria tiene en común con el norte de Africa mucho mas de lo que nos creemos.

El viento de libertad y la regeneración africana ha de llegar tambien a estas islas, para que  limpie y barra las actuales estructuras cual tormenta que ha de permitir un nuevo amanecer sobre el Atlántico.