De Lanzarote al Hierro (III)



El resto de la visita al Hierro tuvo carácter cultural, visita al centro de interpretación del Julan, al Garoé, a Isóra o a Tamaduste. Un detalle que no me paso desapercibido es la conservación y el mantenimiento de los pinares, en los que los agricultores y ganaderos pueden recoger la leña y la pinocha que los retenes de mantenimiento almacenan a los lados de la carretera. Situación esta que contrasta con la realidad de otras islas, por ejemplo Gran Canaria, en la que los agricultores no pueden coger ni la pinocha. La limpieza y mantenimiento del bosque reduce el riesgo de incendio y permite regenerarse al pinar como muestran la fotografía.


La cooperativa de transporte, que lleva las guaguas de la isla, y la cooperativa pesquera no pude visitarlas por cuestión de agenda, pero no importa,…. ¡ya tengo escusa para volver a visitar el Hierro!

Por otro lado el turismo que vimos en el Hierro era un turismo de calidad y con poder adquisitivo, orientado al turismo rural y a los fondos marinos, o a actividades como el parapente.

¡Que diferencia esta mentalidad herreña!!! Que diferencia con la mentalidad suicida y contraproducente de las islas turísticas de “que nueva montaña o que nueva boca de barranco vamos a destrozar y que nuevo cacho de tierra vamos a urbanizar” para traer turismo de alpargata “todo incluido” construyendo megahoteles y campos de golf con capital foráneo, vendiendo nuestra tierra y plantando cemento, como el nuevo disparate de Anfi Tauro de Santana Cazorla y el empresario noruego Bjorn Lyng, el rey de la dudosa practica del time sharing que construira 13 hoteles mas aprobado por el tribunal supremo espanol a pesar de haberlo denegado los tribunales canarios y con la complicidad del cabildo grancanario gobernado por PSOE y NC e impulsado por Soria del PP pescando salmones.

Fotomontaje

Al comparar la realidad del Hierro con la de otras islas (Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife o Fuerteventura) no pude evitar pensar en como influyen los aspectos culturales, los valores y el liderazgo político y empresarial. Un liderazgo político y empresarial muy diferente en el Hierro que en las otras islas.

Como dicen los americanos “un solo hombre puede marcar la diferencia”, tal y como lo hizo en su día Cesar Manrique, y mi impresión es que en el Hierro son muchos los que son capaces de marcar la diferencia. Gente de una pieza en la brega, como el Pollito de Frontera en lo suyo, al que también tuve la oportunidad de conocer.

Pero gente que pueda marcar la diferencia no es patrimonio exclusivo del Hierro. Tengo el convencimiento de que hoy en día también quedan, tanto en Lanzarote como en las otras islas, gente de esa aunque muchas veces eclipsados y en minoría. Otras están surgiendo del descontento, gentes de todas las islas que tenemos que aprender a trabajar juntas para construir una Canarias mejor.