lunes, 24 de octubre de 2011

Se ganó por puntos pero podiamos haber ganado por KO

Imagínate el titular “10.000 Canarios se manifiestan simultáneamente en Gran Canaria y Tenerife por la independencia”. Imagina el potente mensaje que hubiésemos enviado a la sociedad canaria. Imagina el impacto que hubiese tenido en la movilización de la sociedad civil canaria. Pues no estamos tan lejos de conseguirlo como te piensas.
Manifestación en Santa Cruz de Tenerife

Cartel con las diferentes convocatorias


El pasado 22 de Octubre la manifestación en Tenerife por el día de la bandera, con una participación de unos 2.000 asistentes, fue todo un éxito. Por su parte, como era previsible, las dos manifestaciones en Gran Canaria fueron un rotundo fracaso. No voy a entrar a valorar si fueron 20 o 50 personas a una y 80 o 150 a la otra, cualquiera que sea la cifra que elijas será una cifra totalmente ridícula en comparación con los casi 3.000 asistentes del año pasado en la Isleta. 

Manifestación de Las Canteras

Manifestación de Las Canteras
Manifestación de San Telmo

Pero esta historia no es nueva. La conocemos y nos es familiar. Ocurrió lo mismo en Tenerife el año pasado. Tras el éxito de la manifestación unitaria en Aguere (La Laguna) en el año 2009- en la que no se empelaron medios electrónicos para organizarla y por tanto no pudo ser “detectada a tiempo” - en el 2010 se convoca la manifestación unitaria en Santa Cruz de Tenerife, pero Inekaren , Azarug, ANC y UP se descuelgan y convocan otra manifestación el mismo día y a la misma hora. Ambas manifestaciones tuvieron poco poder de convocatoria, tal y como ha ocurrido este año en Gran Canaria. 

Cartel de la manifestación de la Comisión 22 de Octubre de 2010


Cartel de la contramanifestacion de 2010 de ANC-Azarug-Inekaren


Si uno pensara mal, creería que se trata de una estrategia de contención del Estado o de Coalición Canaria. Aunque les demos el beneficio de la duda, el resultado es el mismo; Se bloquea la dinámica de cambio, se bloquean las dinámicas que permiten la construcción de una mayoría social que reclame sus derechos nacionales.

La lectura es muy sencilla. Existe una base social muy amplia que no se siente representada por los partidos independentistas existentes y cuya movilización y motivación es frágil y depende, en gran medida, de la motivación que encuentra en la unidad de acción. Las peleas internas son fuertemente desmotivadoras para esa base social, lo que constituye una vulnerabilidad crítica dentro del movimiento nacional.

Pero esta lectura que podemos hacer nosotros también la hace el enemigo y tenemos que tener la suficiente madurez política para entender esto. Por tanto cualquiera que quiera romper y dinamitar las dinámicas que permiten construir una amplia base social lo tiene muy fácil.

Si bien ninguna de las dos manifestaciones en Gran Canaria ha sido un éxito de asistencia - y tenemos que reconocerlo sin ningún tipo de complejos – se ha conseguido una gran victoria porque, dentro del independentismo, ha emergido un consenso generalizado de que las cosas tienen que cambiar, de que no podemos seguir así y de que hay que hacer algo al respecto. Se empieza a asumir, dentro de la militancia, que no hacer nada ya no es opción, que hay que romper ese círculo vicioso. Créeme, ese es un paso extraordinariamente importante.

En resumen, en la confrontación con el Estado se ha ganado en Tenerife y se ha empatado en Gran Canaria.

De lo ocurrido el sábado saco tres conclusiones personales. Primera, nuestra militancia y simpatizantes tienen que empezar a comprender que su actitud de “desconectar” al primer atisbo de problemas o falta de unidad nos hace muy vulnerables a cualquiera que tenga interés en desviar, retrasar o dinamitar el movimiento. Ya lo dijo Martin Luther King  "Tendremos que arrepentirnos en esta generación no tanto de las malas acciones de la gente perversa, sino del pasmoso silencio de la gente buena."
Lo que más preocupa no es ni el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin carácter, de los sin ética. Lo que más preocupa es el silencio de los buenos
Segundo, tenemos que reconocer - sin ningún tipo de derrotismos y sin ningún tipo de complejos - que durante los últimos meses han conseguido bloquear, temporal y parcialmente, las dinámicas de cambio que permiten la construcción de una mayoría social. Pero es solo un retraso, solo una victoria parcial. Los grupos y colectivos que conforman la causa independentista deberían empezar a reflexionar seriamente como actuar ante grupos o individuos que intenten retrasar, bloquear o boicotear las dinámicas de cambio. Deberían meditar si se tiene que actuar como el FLN argelino- que en ningún caso permitía que se pararan las dinámicas - y que simplemente apartaba del comité de coordinación a dicho(s) grupo(s) para permitir que el resto siguiera avanzando, o si se debería actuar de otra forma.

Tercero, al extender los actos a más de una isla, por primera vez en la historia hemos obligado al colonialismo a jugar a la defensiva. También por primera vez en la historia se han organizado actos independentistas simultaneaos en cuatro islas - Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Lanzarote. Los hemos podido desbordar, al menos, por uno de los dos flancos. Si bien es cierto que han conseguido contener la marea en Gran Canaria y evitar el titular con el que empezábamos este artículo, en Tenerife las miles de personas que se manifestaron por la independencia nos permite constatar que la base social está ahí y que nuestro reto es ampliarla y movilizarla. Imagino que dentro del Ministerio del Interior no estarán precisamente abriendo botellas de champan.

Repito, no estamos tan lejos de poder sacar a 10.000 ciudadanos a la calle en ambas capitales canarias. Esta vez hemos ganado por puntos, aunque podíamos haber ganado por KO.