La lucha de clases y el interclasismo



Cuando hablamos de clases sociales, se suele pensar que es un concepto marxista y que solo desde el marxismo se puede dar una lucha de clases. Esto es equivocado como voy a explicar a continuación.

No voy a negar el progreso que produjo la introducción del materialismo histórico en el avance del análisis de la historia. Entender la historia desde el materialismo es un avance en comparación con el relato interesado de la historia como narración de hechos y aporta una visión complementaria a los mismos que permite ver más allá.

Pero quizás Karl Marx debería haber leído a Ibn Jaldún, un historiador amazigh (bereber) del siglo XIV que puso las bases para la sociología moderna, el estudio de la historia, e incluso para la psicología evolutiva. Porque la historia se entiende mejor no solo desde el materialismo sino también desde lo inmaterial.

Cuando en la edad media un caballero servía bien a su rey, este le otorgaba tierras en feudo y una serie de privilegios como la licencia para montar un molino. Pero el privilegio del caballero no radicaba tanto en tener la propiedad de las piedras del molino (aspecto material) sino en la obligación de los campesinos a ir a moler su grano en el molino (aspecto inmaterial).

Si los campesinos pudiesen moler el grano en su casa - en molinos de mano como los que usaban los guanches o como se sigue usando en el norte de Africa -  pudiesen ir a moler su grano al molino del pueblo de al lado (libertad comercial) o si pudiesen construir su propio molino que hiciese competencia al del señor feudal (acceso a las posibilidades de inversión), al señor feudal de poco le hubiese servido poseer su molino.

En realidad el privilegio del señor feudal estaba en la negación de las libertades comerciales de los campesinos y en la acaparación de las oportunidades de inversión. Son estos dos elementos los que permiten la "acumulación" y no el mercado. En un mercado libre a veces se gana a veces se pierde, y por tanto no puede haber fácilmente "acumulación". En cambio la ausencia de un mercado libre y la existencia de un "privilegio" es lo que permite al señor feudal ganar siempre y por tanto "acumular".

En realidad la lucha de clases, la lucha contra los privilegios, no es un concepto inventado por Marx. Mucho antes de que Marx inventara el comunismo, ya los liberales habian acabado con  los privilegios de los señores feudales e incluso le habían cortado la cabeza a algunos monarcas absolutistas.

El análisis de clase tiene sus raíces en el liberalismo radical, o libertarismo, y precede varias décadas a los escritos de Marx. Sus creadores son por un lado un grupo de pensadores de la Francia posnapoleónica que han sido olvidados por casi todos, y por el otro el británico James Mill. Los nombres de esos pensadores franceses del siglo XIX son Jean-Baptiste Say y sus seguidores Charles Comte, Charles Dunoyer, y Augustin Thierry, cuya publicación, Le Censeur européen, fue un revulsivo de pensamiento liberal radical. El mismo Marx reconoce "[En] lo que a mí respecta, el mérito de haber descubierto la existencia y el conflicto de clases en la sociedad moderna no me pertenece a mí. Algunos historiadores burgueses han expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases, y los economistas burgueses mostraron su anatomía económica mucho antes que yo ".

La revolución inglesa, la revolución americana y la revolución francesa fueron impulsadas por ideas liberales, décadas o siglos, antes de los escritos de Marx y resultaron en la abolición de  los privilegios y la opresión de la aristocracia.

Que la lucha de clases existió mucho antes de que naciera Marx lo demuestra la peste negra que asoló Europa en el siglo XIV. La peste negra fue una coyuntura crítica. Al hacerse escasa la mano de obra se produjo un reequilibrio de rentas. si el señor feudal depende de ti y tu eres el único jornalero disponible para labrar la tierra, en teoría, puedes renegociar tus condiciones favorablemente. 

Nunca las condiciones han sido más favorables a una redistribución de las rentas del capital y el trabajo a favor de este último como durante la peste negra. En muchos países de Europa occidental como Flandes, Inglaterra o Portugal, la peste negra consiguió que los "comunes" - es decir el campesinado, los artesanos y la burguesía - se sacudieran de encima la opresión de la nobleza y el clero y mejoraran sustancialmente sus condiciones de vida.

Pero no en todos los lugares ocurrió lo mismo. En los lugares donde hubo una alianza entre el campesinado, los artesanos y la burguesía urbana, estos consiguieron sacudirse el yugo de la nobleza y el clero. En los lugares donde la burguesía se alineó con la nobleza, como en la Corona de Aragón, el feudalismo continuó al coste de el declive y la decadencia del reino. 

Finalmente, en los lugares donde la burguesía era débil y el común - campesinado y artesanos - no estaban lo suficientemente organizados, el feudalismo continuó - como en la Corona de Castilla- o incluso se hizo más fuerte como en Europa del Este.

Evidentemente si eres el único jornalero puedes renegociar las condiciones con el señor feudal, siempre que estés los suficientemente organizado como para forzar al señor feudal a negociar y no a obligarte a trabajar a punta de pistola. Porque de la misma forma que la escasez de mano de obra aumenta el valor del trabajo, también aumenta el incentivo del señor feudal a apropiarse de el. 

La lección por tanto es que cuando se dan las "condiciones objetivas" para un cambio, la dirección del cambio se dará a favor de quien este organizado y pueda ejercer presión negociadora. Por lo tanto para sacarse de encima el yugo de la élite dominante, es fundamental ser capaz de establecer coaliciones ganadoras atrayendo a diferentes segmentos de la sociedad tejiendo alianzas interclasistas.



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