Royal Navy, poniendo a España en su sitio desde 1588

Por Sr X

Andan en un disgusto los hijos de España por haberles fastidiado el descanso estival. Como ya saben todos, en estos días estamos asistiendo a lo que ha sido denominado como "Crisis del Peñón o Crisis de Gibraltar", una serie de desencuentros entre Gran Bretaña y España, originada a finales del pasado julio con la emisión al mar por parte de un remolcador inglés de 70 bloques de hormigón frente a las bahía de Algeciras, habiendo desacatado además los acuerdos anglo-españoles en materia de pesca firmados a finales de los 90.

No en vano, "la calentura" ha ido aumentado con el paso de las jornadas, tanto es así que los patriotas del Toro de Osborne demandan a viva voz que el Ejecutivo de Rajoy tome cartas del asuntos ( acojonaos hay que estar) ya que entre otros desaires, la Royal Navy ha vulnerado el Tratado de Utrecht. con las recientes aproximaciones de portaaviones ingleses a las costas cercanas al Peñón para la realización de maniobras militares. Las primeras medidas no se han hecho esperar...

Solo la primera tanda del contraataque

Y Canarias ¿qué pinta en este baturrillo?, pues muy sencillo. A lo largo de nuestra historia, Gran Bretaña ha dado vivas muestras de auspiciar el desarrollo general de Las Islas y por ende, siempre ha venido bien llevarse bien con los anglosajones. Incluso llevarse mejor que con España, la cual ha hecho exactamente lo contrario, cercenar nuestro progreso a toda costa. Lo importante de esto es que no hay que irse muy lejos para corrobarlo.

¿De qué vivimos actualmente los canarios? De nuestro turismo, gracias en parte a CC y su política monocultuvista, pero la realidad es esa. Y en este sentido, las cifras hablan bien a las claras. Solo en el pasado mes de junio, visitaron Las Islas un promedio de 302.142 turistas británicos. Ahí es nada.

Empero, si buceamos en la hemeroteca, ese binomio llamado buenhacer británico- jodienda española, económicamente hablando, resulta más que evidente.

La Crisis del Vino del siglo XVII que acabó por finiquitar una próspera relación comercial con Gran Bretaña, fue motivada por el cierre del mercado por parte de España porque ésta quiso declararle la Guerra a los británicos, iniciándose una vez más una de sus estériles refriegas y de paso, impidiendo que el famoso caldo canario (Malvasia, The Canary Gold y el Canary Wharf de Londres, la estación de bienvenida) siguiera exportándose hasta los puertos ingleses.

Ya en el siglo XX, los ingleses introdujeron el monocultivo del plátano cuya exportación la contralaba principalmente la compañía comercial Fyffes.

Después vamos nosotros y vendemos como un gran logro haber echado a Nelson en 1797...Guárdame un cachorro...

Imagen actual del Canary Wharf de Londres

Yéndonos de nuevo al presente, a la enésima tomadura de pelo que le han infligido al bueno de Mariano, la actualidad ha dejado muchas opiniones. Entre ellas la de algún catalán despistado que ha replicado a los españolistas gibraltareños que siguen argumentando el carácter de colonia del Peñón. ¿Entonces las posesiones españolas en el Norte de África que son maestro? venía a decir el compañero con su crítica.

Lo grave es que al camarada catalán se le olvidó nombrar otra posesión, que está aún más lejana que el Peñón de Vélez (territorio legítimo de la etnia rifeña ghummara) y que como ya hemos comentado, cumple prácticamente todos los requisitos de colonia, Las Islas Canarias. Grave error no incluirlas en la denuncia compañero.

Mapa utilizado en la crítica a los españoles de Gibraltar (Facebook)

Pero nada, menos mal que nos queda la Royal Navy, poniendo en su sitio a España desde que en 1588 les hundieran la Armada Invencible.

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