Respetando la Taucho

La Taucho es el nombre que recibe la tradición oral canaria en Tenerife y significa "lo que se difunde" en el sentido de lo que se debe transmitir. Fernando Hernández González - en su novela Taucho, la memoria de los antiguos - recoge magistralmente el sentido y el porqué de la transmisión de la Taucho.
La fuerza, en la defensa de nuestras costumbres, no está en las armas, Guabinque -dijo con voz cavernosa-. Los antepasados te dicen que cada uno de nosotros tenemos nuestros destinos grabados en las estrellas. Ya se ha cumplido nuestro tiempo. Tú debes cerrar la puerta y guardar la memoria, para que cuando se reanude el ciclo los hijos de tus nietos vuelvan abrir el acceso y recuperen el recuerdo de nuestro pueblo y no se sientan huérfanos, pues tendrán en ella raíces tan profundas y fuertes como los balos que crecen en los barrancos
Pero esa transmisión no ha sido fácil ni exenta de sacrificios. Eso es lo primero que debemos entender. La taucho ha llegado hasta nosotros, mas de 500 años después, gracias al sacrificio y al compromiso de unos pocos, que en círculos reducidos, muchas veces familiares, conservaron la memoria de nuestra historia prohibida a pesar de la inquisición, de la guardia civil y de la represión.


La inquisición hizo muy bien su papel represor, sobre todo en Gran Canaria. No en vano estaba en dicha isla la sede y el tribunal de la inquisición de Canarias. Prueba de ello es que algunas de las costumbres que se conservan en la isla de los valientes son similares a las que se conservan en Tenerife, pero, mientras en esta última isla se tiene consciencia de que provienen de los antiguos, de los canarios pre-coloniales, en la primera esa consciencia, en muchos casos, ha desaparecido.

Posteriormente, en épocas más recientes, la represión por parte de la Guardia Civil también se dejo notar en nuestros campos. Mas de un pastor fue perseguido por no ir a misa, andar descalzo y jurar por el sol. Cuando la Guardia Civil los apresaba, los torturaban metiéndoles cañas encendidas debajo de las uñas, lo cual les criaba infecciones deformándole los dedos.

Don Pedro Viterio conservaba una oración de los antiguos "Tanemir uhana gek Magek, enehana benijime harba, enaguapa acha abesan" Gracias poderosa sol por salir un día más y alumbrar la oscuridad. Fíjense en los dedos de Don Pedro.
 
Corren historias de como, hasta no hace mucho, la Guardias Civil subía a los montes con marrones y mazos (grandes martillos) para destrozar nuestros grabados rupestres y de como los pastores protegían el patrimonio de nuestros antiguos ocultándolo para que no fuera destruido. 

Bethencourt Alfonso ( 1847-1913), en su obra  Historia del Pueblo Guanche a finales del siglo XIX recoge parte de esa tradición viva. Gracias a su revalorización de la tradición oral a día de hoy nos ha llegado información que de otra forma se hubiera perdido. A pesar de su posición acomodada y de estar inmerso en las corrientes de pensamiento científico europeas, Juan Bethencourt Alfonso escribe desde dentro de la sociedad a la que pertenece, dando el respeto que merece a la memoria del campesinado canario. 



Aunque en 1978 el Cabildo de Tenerife publicó su primera obra Costumbres populares canarias de matrimonio, nacimiento y muerte, los intentos por editar La Historia del Pueblo Guanche, escrita en 1912, fueron siempre infructuosos. Su obra cumbre, no fue publicada hasta 1991, es decir 80 años después, y aun a día de hoy sigue siendo polémica por resaltar la pervivencia cultural y humana de los antiguos canarios y por apoyarse en la tradición oral.

Bethencourt Alfonso no ha sido el único historiador que tuvo problemas para publicar su obra. Tomás Marín y Cubas (1643-1704) escribió Historia de las siete Islas de Canaria en el último tercio del siglo XVII, una obra que estuvo oculta y fue finalmente publicada por la Real Sociedad Económica de Amigos del País,  viendo la luz más de trescientos años después de ser escrita, a partir de una copia conservada en los Archivos de la Casa de los Señores Condes de la Vega Grande de Guadalupe en Las Palmas de Gran Canaria.

El ataque a nuestra cultura ha sido continuo y feroz, y persiste desde las instituciones y universidades. La tradición oral está reconocida internacionalmente como fuente de gran valor y mucha información para el conocimiento de la historia y las costumbres, frente a los que han defendido la historiografia como único método fiable por razones políticas y de control

La tradición oral puede tomar la forma, por ejemplo, de historias, cuentos populares, refranes, romances, canciones o cantos. La gran diferencia entre la historia escrita y la historia oral es que esta última ha de interiorizarse, ha de aprenderse con el sentimiento y no solo con el intelecto, lo cual lleva a una comprensión mucho más profunda. Por eso la Taucho en Canarias no se escribe, se transmite.

A día de hoy, en Canarias, la importancia de la tradición oral sigue siendo negada como "historias de viejos mentirosos" y nuestra cultura es sistemáticamente deformada por aquellos que supuestamente la debieran conservar. Las Universidades canarias se han convertido en prostitutas del conocimiento, un oficio que comparten con jueces y periodistas.

Pero dentro del mundo académico también hay gloriosas excepciones, y es justo reconocer la labor de algunos investigadores como la de José M. Espinel Cejas y Francisco Garcia-Talavera Casañas, que en su libro Juegos Guanches Inéditos. Inscripciones Geométricas en Canarias (1987, 1990 y 2009) realizaron una valiosa tarea de rescate de los juegos de inteligencia de los antiguos canarios. También mencionar a José Barrios García, que en su tesis doctoral "Sistemas de numeración y calendarios de las poblaciones bereberes de Gran Canaria y Tenerife en los siglos XIV-XV" publicada en el año 97, ya empezaba a hablar de matemáticas y astrología en la cultura de los antiguos canarios.  Una tesis, esta última, que abrió una nueva linea de investigación y que sirvió de base para investigadores y filólogos posteriores pero que raramente se nombra.

Don Pancho "el brujo", cabrero del sur de Tenerife, 93 años"Siempre he jurado por el sol y lo seguiré haciendo hasta que me muera". Perseguidos "por no ir a misa y andar descalzos y jurando por el sol", la guardia civil persiguió y torturó a muchos cabreros del sur de Tenerife. 
Muchos hablan últimamente de la tradición oral, de la Taucho, pero, como da a entender Fernando Hernández, a pocos les he oído hablar de los sacrificios, de la determinación y del coraje de aquellos que han hecho posible que la traición llegara hasta nosotros. Entender esto es empezar a entender y valorar la Taucho en su justa medida.

Debemos valorar y respetar la Taucho, debemos entender que cuando formamos parte de ella asumimos una responsabilidad. Como siempre saldrán los oportunistas, aquellos que quieren aprovecharse de ella para ganar "poder" o "prestigio" porque en el fondo tienen la misma concepción extractiva del poder de aquellos a quienes critican.

Tampoco faltará quienes la critiquen en base a sus intereses o su incapacidad de superar sus propios miedos y hacer algo que no sea protestar. Pero la Taucho no se ha conservado y trasmitido para que nadie se vista de obispo ni para que nadie la use para su prestigio profesional como filólogo marxista. La Taucho se ha conservado y transmitido, simple y llanamente, para devolverle a este pueblo las raíces que le han robado.

Tarja que D. Pedro Vitelio regaló a Fernando Hernández que de esta forma pudo rescatarla. Según la tradición, la figura de los ocho radios representa la divinidad y se puede ver también en los dameros rupestres. La tarja, que usaba D. Pedro para hacer queso, es además idéntica al grabado de Yeje en Masca.  Esta tarja está siendo usada públicamente por cierto personaje que se niega a devolverla a la persona que la rescató. La verdad, tarde o temprano, tiene que salir a la luz.
El mundo espiritual de los antiguos era mucho más profundo de lo que la mayoría se piensa, y no tiene nada que envidiar a otras culturas. Una buena oportunidad de empezar a acercarte a el en Gran Canaria es la iniciativa cultural de Bilenio de Juan Carlos Saavedra, que ha organizado un encuentro con Fernando Hernández en Cuatro Puertas, Telde, este próximo viernes día 19 de Abril para hablar de la espiritualidad de los antiguos canarios.  Sus ritos de sanación, sus ceremonias "chamánicas", la naturaleza de su relación con el entorno, su relación con lo espíritus de los antepasados y la divinidad, su esencia, etc...

Trata de entender la cultura de los antiguos sin entender su mundo espiritual, es decir su cosmovisión y su cosmogonía, es como tratar de entender a los indios del desierto de Arizona y Nuevo Mejico sin entender el chamanismo. Si quieres escuchar un pequeño guiño introductorio a ese mundo espiritual te recomiendo los últimos 20-30 minutos de este programa de Crónicas de San Borondón.

La Taucho es mucho más amplia y rica que lo recogido por Bethencourt Alfonso en su obra. En este cambio de ciclo está empezando a salir a la luz, para beneficio de todos, siempre y cuando aprendamos a respetarla y valorarla.

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