miércoles, 16 de enero de 2013

Hasta las narices de la generación de la transición


Estamos ya hartos de la generación de la transición, de esa "generación de la libertad" de la que tanto habla el rey de los españoles... su supuesto triunfo,... evitar una nueva "guerra civil".

Ese es su autoelogio constante. Tenían que insistir en que era posible otra guerra civil. Por tanto, con el fin de conjurar esa amenaza era imprescindible callar ciertas cosas, renunciar a otras, en definitiva, sacrificarse. Y después de eso, ponerse la medalla.

No prestaron mucha atención a lo que dijo Adolfo Suárez en su célebre frase: "Elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es plenamente normal".  Pero han estado usando de forma asquerosa e incansable la política del miedo a los fantasmas de la Guerra Civil cada vez que se acercaban comicios electorales. Quizás como forma de autojustificarse y esconder las vergüenzas. Quizás como forma de acallar el debate y desviarlo de los temas trascendentales.



Yo me pregunto, ¿esa "generación de la libertad" no es la que ha hecho el estado corrupto donde vivimos y se aferra al poder a toda costa bloqueando el cambio? ¿O es que acaso durante los últimos 35 años nos han estado gobernando los marcianos?.

Nos quieren vender que hicieron milagros, pero en realidad lo que hicieron fue unos pactos más que discutibles. No fue para tanto. Franco murió tranquilamente en la cama. No fue derrocado. Quizás hicieron lo que pudieron y no podían hacer más, de acuerdo, pero tengan la humildad de reconocerlo y dejen de intentar vendernos la moto. 

Realmente la transición fue la forma de asegurar la continuidad y la supervivencia de las élites extractivas. No hubo ruptura clara y definida, sino continuidad legal. No se hizo justicia, no se pidió perdón, no se distribuyó el poder económico y político de forma amplia, permitiendo que este siguiera concentrado. 

El resultado es que se permitió la permanencia en el poder de las familias tradicionales que se habían enriquecido ilegitimamente con el régimen. De aquellas lluvias vienen estos lodos.

En Canarias, si miramos los "apellidos ilustres", la mayoría hicieron su fortuna durante el franquismo y el tardofranquismo. Los herederos familiares, sociológicos y administrativos del franquismo son los ahora mal llamados "nacionalistas" que, desde la UCD y a través de las agrupaciones insulares, han confluido en Coalición Canaria.

Familias como los Oramas, que consiguieron el monopolio de las guaguas de Tenerife gracias a oscuros acontecimientos en el año 1936. Durante el franquismo la situación fue a peor. Determinados caciques en el Hierro se enriquecieron con la expropiación y venta de pastos comunales. La familia Oramas otra vez a la consecución de privilegios ilegítimos en el tema de las lecheras, por nombrar solo algunos casos.


Existe una desigualdad justa y una desigualdad injusta. En un mercado libre y competitivo, la única forma de hacerse rico es satisfaciendo las necesidades ajenas. En ese esquema, aquellos cuyo esfuerzo e ingenio les permite crear los mejores productos al menor precio, serán quienes más beneficiarán a la población. La desigualdad, cuando es el resultado de un mercado libre y competitivo, jamás puede ser injusta. 

Por el contrario cuando la desigualdad deriva de la confiscación arbitraria: fraude, monopolios, privilegios estatales, corrupción, inflación, impuestos transferidos a grupos de interés, etc.  - es decir, de la redirección de los beneficios económicos hacia determinadas élites mediante el intervencionismo y la acción gubernamental, también llamado “extracción de rentas” -,  esa desigualdad es siempre injusta…… y de esa en Canarias hay mucha por no decir toda.

Lo siento chicos, no podemos seguir en modo "denial" (negación de la realidad), toca "reckoning day" (dia de rendir cuentas) y para muchos el despertar sera duro. Ya lo dijo Keneddy, "los que hacen imposible una evolución pacífica, harán inevitable una revolución violenta".

Estoy hasta las narices de la generación de la transición que no ha hecho más que enrocarse y bloquear el cambio, además de generar un estado corrupto e ineficiente. Una generación con ideas obsoletas y fracasadas que se resiste a reconocer SU FRACASO MAS ABSOLUTO y se aferra al poder a toda costa para bloquear un cambio que dejaría en evidencia sus vergüenzas. 

El resultado es el estancamiento, la desigualdad social, el nivel de paro joven más alto de la OCDE y la falta de expectativas porque una determinada minoría se niega a aceptar su fracaso y perder sus ilegítimos privilegios.

La realidad es que el cambio es necesario desde hace varias décadas. Pero desde hace un lustro, al menos, no puede ser mas evidente. A lo que se ha dedicado la supuesta "generación de la libertad" es a bloquear el cambio. El resultado 33% de paro y 47% de miseria. Bravo, bien hecho!!.

Se han aferrado al poder para "arreglarlo" y al final la han fastidiado aún más porque el problema son ellos y su forma de pensar. Desde el cuasi-sexagenario Rajoy al sexagenario Rubalcaba. Desde el septagenario palmero hasta el sexagenario Paulino pasando por toda la gerantocracia independentista y empresarios tradicionales que han nacido, crecido y medrado en un régimen clientelar y corrupto. Un régimen en el que el factor de éxito no es lo que haces sino a quien conoces. 

Podrán alegar que la experiencia es la madre de la ciencia, pero la realidad es que, como dijera Alvin Toffler, "los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer sino los que no sepan, aprender, desaprender y reaprender" y que "la dificultad no radica en las nuevas ideas, sino en deshacerse de las viejas, enraizadas hasta el último rincón de nuestras mentes, como dijera John Maynard Keynes hace más de un siglo. 

Lo siento, pero el fracaso más absoluto ya no acepta más excusas.


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