domingo, 7 de noviembre de 2010

Partidos e intelectuales nacionalistas (II)


Hemos visto que, en los partidos nacionalistas, la voluntad de quebrar el colonialismo va unida a otra voluntad: la de entenderse amigablemente con él. En esta segunda parte del articulo nos centraremos en analizar la naturaleza economica del colonialismo y las relaciones entre este y el aparato del partido nacionalista.



Fanon nos cuenta:

"Al principio de la colonización, una columna podía ocupar territorios inmensos: el Congo, Nigeria, la Costa de Marfil, etc... Pero actualmente la lucha nacional del colonizado se inserta en una situación absolutamente nueva El capitalismo, en su periodo de ascenso, veía en las colonias una fuente de materias primas que, elaboradas, podían ser vendidas en el mercado europeo. Tras una fase de acumulación del capital, ahora modifica su concepción de la rentabilidad de un negocio. Las colonias se han convertido en un mercado. La población colonial es una clientela que compra. Si la guarnición debe ser eternamente reforzada, si el comercio disminuye, es decir, si los productos manufacturados e industriales (de la metropoli) no pueden ser exportados ya (a la colonia), eso prueba que la solución militar debe ser descartada. Un dominio ciego de tipo esclavista no es económicamente rentable para la metrópoli. La fracción monopolista de la burguesía metropolitana no sostiene a un gobierno cuya política es únicamente la de la espada. Lo que esperan de su gobierno los industriales y los financieros de la metrópoli no es que diezme a la población, sino que proteja con ayuda de convenios económicos, sus "intereses legítimos''.

(...)

Actualmente, lo que importa no es que tal región africana sea territorio de soberanía francesa o belga: lo que importa es que las zonas económicas estén protegidas. El bombardeo de artillería, la política de la tierra quemada han cedido el paso a la sujeción económica. Hoy no se dirige ya una guerra de represión contra cualquier sultán rebelde. La actitud es más elegante, menos sanguinaria, y se decide la liquidación pacífica del régimen castrista. Se trata a estrangular a Guinea, se suprime a Mossadegh. El dirigente nacional que tiene miedo a la violencia se equivoca si imagina que el colonialismo "va a matarnos a todos”. Los militares, por supuesto, siguen jugando con los muñecos que datan de la conquista, pero los medios financieros se apresuran a volverlos a la realidad.

Por eso se pide a los "razonables" partidos políticos nacionalistas que expongan lo más claramente posible sus reivindicaciones y que busquen con la parte colonialista, con calma y sin apasionamiento, una solución que respete los intereses de las dos partes. (...) Las élites de los países colonizados, esos esclavos manumisos, cuando se encuentran a la cabeza del movimiento, acaban inevitablemente por producir un ersatz del combate.

Hay evidentemente en el seno de esos partidos políticos, entre sus cuadros, revolucionarios que dan deliberadamente la espalda a la farsa (...). Pero en seguida sus intervenciones, sus iniciativas, sus movimientos de cólera molestan a la maquinaria del partido."

Los verdaderos intereses de los partidos nacionalistas en la fase colonial se alinean con los intereses de la metropoli para crear una economia subvencionada, una clase subvencionada. Es el nacionalismo presupuestario. Una economia terriblemente intervencionista a traves de ayudas y subvenciones, tramites administrativos y restricciones administrativas a las entradas de productos y nuevas empresas, acudiendo a practicas proteccionistas en sectores maduros, al clientelismo y la corrupcion politica, al control del credito y del sector financiero, etc...

Las consecuencias a medio plazo de este intervencionismo es que las subvenciones matan la iniciativa privada en los territorios ocupados, hace que los empresarios se vuelvan cobardes para no perder las migajas de las administraciones publicas y matan la innovacion . Al no existir innovacion, al vivir del proteccionismo y las subvenciones, las empresas locales pierdan competitividad y son finalmente absorvidas por las metropolitanas ya que las posibilidades de crecimiento local se agotan.

Ademas las subvenciones son una trampa y tienen un coste de oportunidad altisimo. En ultima instancia las subvenciones no salen del bolsillo de la metropoli, sino de la explotacion de los consumidores, trabajadores y contribuyentes de los territorios ocupados. El colonialismo quita el dinero del bolsillo de un colonizado para darselo a las elites locales. Mientras tanto las empresas de la metropoli siguen beneficiandose de los jugosos beneficios que obtienen de la colonia. Todo ello lleva a que se incrementan las diferencias sociales aun mas. El nacionalismo presupuestario se transforma en un cancer que debilita el cuerpo y el espiritu, un cancer que devora la conciencia nacional.

Son precisamente estos empresarios subvencionados, esos sectores maduros que necesitan del proteccionismo, esos importadores que han desplazado a los exportadores como principal lobby quienes soportan e integran el "aparato" del partido nacionalista junto con toda la red de corrupcion que se ha desarrollado a la sombra del poder.