Todo hombre tiene dos motivos para hacer las cosas, un buen motivo y el motivo real.

Una de las críticas que he oído a los planteamientos aquí expuestos es que en Canarias hay un libre mercado y por lo tanto si no nos desarrollamos es culpa nuestra y no de un sistema colonial impuesto. Dicho análisis esta equivocado como expondré a continuación.

El libre mercado es un termino que los economistas emplean para describir un mercado que esta libre de intervencion gubernamental. La intervencion gubernamental se puede manifestar via fraude, coaccion, alta regulacion, subvenciones, monopolio gubernamental, clientelismo politico, corrupcion o imponiendo excesivas condiciones de acceso a la actividad. En el sistema de libre mercado el precio de los bienes o servicios es acordado por mutuo acuerdo de vendedores y compradores mediante las leyes de la oferta y la demanda.

La implementación efectiva de libre mercado requiere que entre los participantes de la transacción comercial no haya coerción, ni fraude, ni clientelismo politico, ni informacion privilegiada, ni favoritismos, ademas de otras condiciones que garanticen la igualdad de oportunidades y de acceso a la actividad.

El concepto se opone al de mercado regulado, donde el gobierno controla las fuentes de suministros, los precios, la producción o el acceso a la actividad. Si en lugar del gobierno son una o varias empresas las que controlan alguna de estas tres cosas se hablará de monopolio u oligopolio, respectivamente.

Para que exista libre mercado tiene que existir igualdad de condiciones y no leyes discriminatorias o que coloquen los incentivos de forma sutil de una determinada dirección. El Estado Español se restringe o imposibilita el acceso a determinadas actividades por medio de procedimientos administrativos, legislacion discriminatoria y concesión de licencias, especialmente en las áreas de servicios financieros y del sector energético.

En Canarias existe un régimen donde prima la corrupción y el clientelismo político en el cual los titulares de cargos políticos regulan la concesión de prestaciones obtenidas a través de su función pública o de contactos relacionados con ella, a cambio de apoyo electoral y beneficios privados favoreciendo a intereses foráneos y a una oligarquía local ligada a los intereses coloniales.

En Canarias por tanto no hay libre mercado sino un sistema oligopolistico, quasi – monopolístico o totalmente monopolístico en multitud de sectores. Esta situación lleva a la "Captura del Estado” en la que compañías y la oligarquia, someten y corrompen las instituciones regulatorias, judiciales y políticas para su propio beneficio, e imponen leyes que reducen la competencia para alcanzar posiciones monopolisticas u oligopolistas, o para hacerse con los recursos naturales. El ejemplo mas claro de esto lo tenemos en ley de la moratoria turística que ha favorecido a unos pocos, en la legislacion electrica especifica para Canarias, en los concursos para energías renovables o en lo que se pretende hacer con el gas y petróleo canario.

A todos nos han dicho que la RIC se tiene que reinvertir en Canarias para crear empleo y riqueza en las islas. Este argumento, es un buen motivo, incluso parece lógico a primera vista pero si hacemos un análisis mas profundo no lo es.

Si una empresa crece y se internacionaliza se crean puestos de trabajo en Canarias, ya que los servicios centrales crecerán, las actividades de I+D crecerán, etc… es bastante complejo de explicar, pero la realidad es que la RIC penaliza la internacionalización y la inversión, y sin esa inversión las empresas Canarias no pueden ganar cuota de mercado para competir globalmente.

El sector financiero es un arma de control. El control del crédito determina quién y que es financiado. Por tanto sin un sector financiero propio y no sometidos a las directrices de Madrid o de Barcelona, no se pueden crear las infraestructuras de carácter privado que rompan los monopolios, por ejemplo el del cable submarino de telecomunicaciones de telefónica, o la creacion de unas líneas aéreas o marina mercante propias.

Existen 4000 millones de dotación de la RIC solo este año. Con esos 4000 millones se pueden hacer muchísimas mas cosas que simplemente comprar una casa o construir otro hotel o otro complejo de apartamentos vacios. Pero para canalizar ese ahorro a oportunidades mucho mas productivas hace falta un sector financiero propio que sea capaz de actuar como catalizador de la unión del empresariado y los inversores particulares para acometer proyectos de envergadura.

Hace falta un sector financiero que guie y apoye al empresariado canario facilitándole el acceso a los mercados internacionales de capitales y que cree vehículos de inversión. Esos vehículos de inversión permitirán que no sean solo los oligopolistas los que se queden con los negocios y los recursos, sino que en dichos proyectos y oportunidades puedan participar los ahorradores, los inversores, los pequeños y medianos empresarios, etc.. democratizando de esta forma la economía. Para todo ello se necesitan entidades financieras que no estén sometidas a las directrices políticas del Estado Español ni a los intereses coloniales oligopolisticos y monopolísticos de las grandes corporaciones Españolas.

El resultado real de esta política de la RIC ha sido la inflación de los productos de consumo y los biens de capital, el incremento de las relaciones incestuosas, endogamicas y corruptas del binomio construcción turismo con el gobierno, la destrucción de nuestras costas, la inmigración y el cemento, el incremento y la perpetuación de los intereses coloniales de las grandes corporaciones españolas y del gobierno central. Penalizando la internacionalización de la empresa canaria han convertido las islas en un mercado cautivo y frenado nuestro desarrollo.

Por último en todo país que desarrolla una industria naciente, como puede ser el caso posible en Canarias, se necesita de una política industrial y de unas ciertas ayudas iníciales. Si queremos desarrollar industria propia para explotar nuestros recursos naturales entendidos de forma amplia, vamos a tener que pagar el precio y hacer el esfuerzo.

Miralo desde el punto de vista de la familia, si tu le pides a una empresa que te pinte la casa y le pagas 2000 Euros por ello, tu familia tiene una casa pintada y los 2000Euros han salido de la familia. En cambio si le pides a tu primo que la pinte y le pagas esos 2000 euros, incluso un poco mas digamos 2050, en tu familia se queda el dinero y la casa pintada. Es decir has capitalizado el trabajo para aumentar la riqueza familiar y esos 2050 euros no salen de la economía familiar sino que se pueden reinvertir en otras actividades productivas, lo cual genera mas riqueza y mas que compensa el sobrecoste pagado.

Pero al Gobeinro centrla no el interesa desarrollar la industria Canaria, sino que le interesa potenciar la industria Catalana y Andaluza porque obtienen un redito electoral cuatro o cinco veces mas alto.

De esta situación tenemos mucha culpa los Canarios, primero porque consideramos normal y no penalizamos la corrupción ni la manipulación política y seguimos votando a los mismo corruptos que se venden a intereses foráneos. Segundo porque el nivel del empresariado canario es bajo en su mayoría y sometido a disputas y divisiones internas. Y tercero porque a la oligarquía canaria y a los intereses coloniales le interesa que exista y se perpetúe un sistema de clientelismo político.

Como hemos visto hablar de libre mercado en Canarias es cuanto menos hipócrita. En teoría el libre mercado es bueno para los consumidores porque pagan precios mas baratos por los productos. Libre mercado eran los puertos francos, no el Régimen Económico y Fiscal (REF) que tenemos ahora. Con los puertos francos los artículos de consumo, electrónica, textiles, la cesta de la compra, etc… estaban mas baratos que en la península. Hoy esos artículos son mas caros en Canarias.

El banquero americano John Pierpont Morgan (1837 –1913) decía que todo hombre tiene dos razones para hacer las cosas, una buena razón y la razón real. Esta muy bien que te hablen de libre mercado como defensa del consumidor o de que la RIC se ha de invertir en Canarias para crear empleo y riqueza. Esas son las buenas razones. La razón real es el mantenimiento de un sistema colonial corrupto, basado en el clientelismo político y la explotación de los consumidores canarios.